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Un grupo de padres se unió para crear un ámbito donde sus hijos pudieran recibir capacitación para desempeñarse en diferentes oficios.

 

Texto Magalí Sztejn.

 

Ante la necesidad y las ganas de trabajar de los jóvenes, la Asociación de Padres de Hijos Especiales (Aphe) creó, en 2005, el Taller Protegido de Producción Aphe, a partir de un convenio con el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires y una donación del Rotary Club. Con 13 trabajadores se armó la marca de panadería Sabores Especiales. Hoy ya son 30 personas con retraso mental leve y moderado, además de un equipo técnico de siete integrantes (conformado por tres terapistas ocupacionales, un panadero, una pastelera, una profesora de artes y otra de historia). Además, a la unidad productiva inicial se le sumó un sector de serigrafía y confección de ecobolsas y otro que brinda servicio de ensamble de piezas plásticas.

“No es una experiencia o un lugar donde la pasan bien. Es un espacio de trabajo como cualquiera. Llegamos a la mañana, fichamos la entrada, nos ponemos el uniforme y empezamos a trabajar hasta que se termina la jornada”, explica Victoria Araujo, terapista ocupacional y una de las coordinadoras del taller, quien llegó al lugar hace cinco años por una amiga que era voluntaria y se ocupa de hacer las adaptaciones necesarias para los trabajadores.

 

Proyecto autogestivo

El emprendimiento, que funciona de lunes a viernes en la localidad bonaerense de Bernal, es de autogestión. Actualmente los sueldos del equipo terapéutico se sustentan con las ventas y el ingreso que perciben los trabajadores con discapacidad proviene del Ministerio de Desarrollo Social. “En su momento, el excedente de las ganancias se repartía en partes equitativas para todos. Hoy nos encontramos en una situación económica difícil, viendo cómo vamos a subsistir, porque bajaron muchos las ventas”, cuenta Victoria.

“Para las personas con discapacidad es mucho más complejo ubicarse en otro espacio si se cierra el taller”, expone la responsable. Y revela: “Nosotros hemos conseguido pasantías. Una compañera, por ejemplo, está trabajando medio turno en el taller y medio turno en un local de comida rápida de la zona. Pero lo que notamos, en general, es que es contraproducente para la persona con discapacidad, porque no se terminan creando vínculos buenos con los compañeros, los tratan como nenes. Por eso queremos generar un espacio sustentable que pague sueldos dignos, porque estos lugares son una estrategia de acceso al derecho al trabajo”.

 

Cómo conectarse

Taller APHE: aphetalleres@hotmail.com // Facebook: aphetalleres

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