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Surgió del sueño de una pareja de trotamundos. Hoy es un movimiento internacional de turistas voluntarios, apasionados por contribuir a la transformación social a través del contacto con las comunidades locales y la capacitación.

 

Texto Fátima Cheade.

 

De la Mano por el Mundo nació en septiembre de 2012 con el sueño de Flor y Ger de conocer el planeta y conectarse con otras culturas. Hoy es un movimiento internacional de voluntarios apasionados por ayudar y brindar una transformación social a partir de la igualdad de oportunidades. De la Mano por el Mundo combina turismo y solidaridad.

“Queríamos conocer el mundo, pero más allá de lo turístico. Queríamos conectarnos con las personas que estaban detrás, escuchar sus historias y problemáticas y aportar un granito de arena desde nuestro pequeño lugar en el mundo”, cuenta Florencia Rey Lacoste, fundadora del movimiento.

La primera experiencia fue en India y la idea surgió a partir del contacto con niños que, pese a no hablar el mismo idioma, se interesaron en aprender la música que ellos llevaban. “Comenzamos a brindarles clases de charango a chicos que estaban en la calle, contándoles la historia del instrumento y de dónde venía. Pudimos conectar de la forma más hermosa y espontánea”, apunta Germán Vildoza, compañero de Florencia en esta iniciativa. De la Mano por el Mundo tiene como principal objetivo fomentar el cambio hacia una sociedad más equitativa a través de la educación y el arte, pero también tiene la misión de “llevar alegría”.

Otro gran incentivo para Florencia y Germán fue comprobar que su sueño era compartido por otros trotamundos: cuando llegaron a China conocieron a viajeros con la misma filosofía y así nació el movimiento De la Mano por el Mundo, que suma más de 500 voluntarios.

En cada lugar donde la fundación se establece, brinda talleres educativos y de formación. La idea es que en cada encuentro exista la oportunidad de “compartir conocimientos y proporcionar una herramienta útil, capacitando, enseñando un oficio, a practicar un deporte o a tocar un instrumento musical”, cuentan sus responsables.

Para eso buscan “crear redes” entre las personas que desean ayudar y las que tienen alguna necesidad, sumando la participación de voluntarios internacionales con diferentes perfiles que son convocados a partir de un proyecto y un lugar determinados.

De la Mano por el Mundo tiene iniciativas que conjugan lo artístico con la inclusión social en China, Filipinas, México y Argentina, donde trabaja con comunidades vulnerables o alejadas de los grandes centros urbanos. “El contacto de los jóvenes con los distintos lenguajes artísticos y con el deporte facilita la visualización de alternativas y la construcción de un nuevo lugar en la comunidad”, sintetizan Flor y Ger.

En India, la fundación tiene un proyecto sociocultural y de desarrollo comunitario en Jaipur; en China, una iniciativa de integración cultural en Guangzhou; en Filipinas, emprendimientos interculturales junto al Ministerio de Educación de ese país y en Tijuana (México), proyectos de apoyo a madres y niños deportados.

 

En Argentina

En el país, De la Mano por el Mundo puso en marcha un proyecto de intervención artística denominado Saltarte, en la provincia de Salta, donde se trabaja a través de un centro educativo orientado al arte como herramienta de unión y conexión en comunidades alejadas y en estado de riesgo social.

También hay una iniciativa en Ushuaia, con voluntariado social a través de talleres y festivales culturales solidarios, para lo que cuentan con el apoyo de la red de organizaciones, empresas locales y entes gubernamentales de la provincia de Tierra del Fuego.

“Nuestra organización se encuentra actualmente desarrollando un programa de intercambio cultural entre alumnos de la comunidad wichi de Salta y estudiantes de Tierra del Fuego. El objetivo es lograr la integración cultural, permitiendo además que los chicos de diferentes escuelas experimenten viajar a otras provincias del país y conocer la cultura local”, explican Florencia y Germán.

Otra particularidad es que la fundación atrae a viajeros de diferentes orígenes que, mientras recorren Argentina, deciden embarcarse en una aventura solidaria. “En el país hemos tenido más de 50 voluntarios, de los cuales pocos son argentinos. La mayoría llega de España, Francia, Italia y otras naciones europeas. Incluso muchas veces los voluntarios repiten la experiencia”, dicen, para luego puntualizar que el mayor atractivo son las comunidades originarias del norte del país.

 

Cómo conectarse

De la Mano por el Mundo: www.delamanoporelmundo.org / Facebook: https://www.facebook.com/DeLaManoPorElMundo/

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