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Esta organización lleva adelante un programa en hospitales para acercar bienestar físico, mental y emocional a niños, niñas y adolescentes internados en áreas de cuidados paliativos.

 

Texto Maia Pelman.

 

Lograr que las personas hospitalizadas tengan acceso al arte como un medio para mejorar su calidad de vida. Bajo esta premisa y con un enfoque inspirado en la medicina paliativa, la asociación civil sin fines de lucro Vergel transforma el tiempo de internación en un momento de encuentro con el universo artístico.

Los primeros pasos para crear este proyecto comenzaron en 2006, cuando la artista visual y gestora cultural Catalina León comenzó a desempeñarse como voluntaria en el Hospice San Camilo de la localidad bonaerense de Olivos. Dos años después se incorporó al equipo de cuidados paliativos del Hospital de Niños Doctor Ricardo Gutiérrez de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, Catalina tomó dimensión de los efectos positivos que tiene el arte en los niños durante una experiencia en la Unidad de Oncología Pediátrica de Guatemala. Al volver al país, en marzo de 2010, decidió darle vida a Vergel, junto con las artistas Florencia Rodríguez Giles y Verónica Gómez.

“Vergel empezó tomando cada vez más forma de enseñanza artística en contexto hospitalario y se perfiló como una plataforma de intercambio y cruce de arte, salud y educación. Tenemos distintos programas y a la vez nos dedicamos a hacer capacitaciones y acciones de difusión”, cuenta León, coordinadora general de la ONG.

 

Crear sin límites

A través del programa Pintando en el Hospital, brindan a niños, niñas y adolescentes que atraviesan situaciones limitantes para la vida la posibilidad de crear y aprender a través del arte. En su mayoría son pacientes provenientes de familias de bajos recursos socioeconómicos del país y naciones limítrofes. “Hay mucha dedicación para buscarle la vuelta, para que cada uno aprenda a su modo tratando de ver por dónde tiene la dificultad. Siempre terminan sorprendiéndose de lo que pueden hacer”, explica Catalina.

Este año, en el marco del programa Puedo Pintar, comenzaron a desarrollar cuadernillos didácticos y kits de materiales para que los pacientes exploren su imaginación y puedan seguir pintando sin la presencia de una docente. La iniciativa fue diseñada en conjunto con Aída, una expaciente que aprendió a pintar durante un largo período de internación. “Lo repartimos y les enseñamos a los chicos a usarlo. Nos quedamos un rato con ellos y después nos vamos. La idea es poder generar cosas que los estimulen a hacer cuando están solos, que tengan autonomía”, señala León.

El desafío de Vergel está en el impulso para mantener activa la capacidad de crear de niños y niñas. El tiempo de espera es un tiempo productivo, en donde el chico o la chica deja de lado la enfermedad y se convierte en protagonista de su propia obra de arte.

 

Cómo conectarse

Vergel Arte: www.vergelarte.org // Instagram: vergelarte // Facebook: vergel.arte.y.salud

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