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La Fundación Temas brinda formación en albañilería a mujeres del barrio 21-24. Además de enseñarles un oficio, apuntan a que ellas se organicen comunitariamente y mejoren su hábitat.

Texto Vera Lauckner.

 

En 2003, con foco en las infancias y las madres del Barrio 21-24 de la ciudad de Buenos Aires, la Fundación Temas apareció para contribuir a un cambio social en Argentina, desarrollando programas de fortalecimiento educativo, promoción de la lectura, salud bucal, microcréditos para mujeres e, incluso, una escuela de boxeo. Y, a mediados de agosto, compartieron en sus redes sociales una publicación que buscaba mujeres y disidencias de aquella zona que quisieran formarse en albañilería. “Apuntábamos a un grupo de 60 personas y el primer día llamaron 150”, se sorprende Paz Ochoteco, la coordinadora general de la entidad.

La convocatoria para Albañilas, el nuevo proyecto de Temas, fue un éxito. Y aunque el curso recién está en sus inicios, desde la fundación ya tienen muchas ideas en marcha. El programa tiene un doble objetivo: por un lado, formar a mujeres en el oficio de la construcción. Pero también promover formas asociativas en la zona.

“La idea es mejorar las condiciones de vida en el barrio, que son muy deficitarias. Nuestro objetivo final es construir una comunidad organizada de mujeres en la Villa 21-24 que hayan aprendido un oficio y una posibilidad de intervenir sobre el hábitat”, explica Ochoteco. Antes de comenzar con el curso, entrevistaron a las candidatas y se sorprendieron cuando notaron que el 60 por ciento nunca había realizado una actividad que fuera exclusivamente de participación femenina.

Los talleres van a ser dictados también por mujeres y disidencias, de tres organizaciones que ya trabajaron anteriormente en este tipo de formación: Arquitectura Participativa Comunitaria, Albañilas y Nosotras lo Arreglamos, que son parte del colectivo de Construcción Disidente y ya formaron otras cuadrillas de albañilas.

En esta última parte del 2021 se va a desarrollar el entrenamiento básico y durante el año que viene se llevarán a cabo las especialidades y habrá una formación teórico-práctica que incluirá la intervención en las viviendas del barrio. Hasta ahora, el 75 por ciento de las aspirantes eligieron albañilería general como orientación para el 2022.

Esta elección, “posiblemente tenga que ver con patologías que hay en las viviendas, la necesidad de ampliar la casa y no tener quién lo haga”, explica la coordinadora de la fundación. Y agrega: “Para muchas, la motivación es poder mejorar las condiciones de vida sin depender de los hombres. Gran cantidad de mujeres viven solas, pero muchas otras viven con hombres que trabajan en construcción, llegan de trabajar desde las 6 de la mañana y no tienen ganas de hacer otra obra”.

Además de la formación teórico-práctica, las aprendices van a contar con un banco de herramientas y maquinaria a su disposición, para poder trabajar sobre su propia vivienda o hacer changas.

 

Una red de contención

Para Paz Ochoteco, la parte de enseñanza es tan importante como la creación de lazos entre mujeres. Además del curso, que se va a dar dos veces por semana, van a crear otros espacios los viernes por la noche. Rondas, comidas, bailes, momentos de charla, para “encontrarnos, conocernos, compartir y recuperar memoria”, cuenta.

Desde la fundación destacan que el trabajo en el Barrio 21-24 “involucra problemáticas que tienen que ver con territorios”, pero también con “pensar nuestros cuerpos como territorios, reencontrarnos y reconstruir la historia de estas comunidades de poblaciones migrantes, de lucha, de organización y poner en valor lo que sucede con las mujeres aquí”.

Generar estos encuentros y lazos entre ellas es fundamental, porque aprender el oficio de la albañilería presenta un desafío extra: avanzar sobre un terreno tradicionalmente reservado para los hombres. Para hablar con precisión, de acuerdo con datos del Ministerio de Economía, del total de los trabajadores de la construcción, sólo el 4,6 por ciento son mujeres. Y, según relevamientos de la Unión Obrera de la Construcción Argentina (Uocra), la presencia del género femenino aumentó un 131 por ciento en el sector entre el 2003 y el 2010. Sin embargo, sólo representa un 5 por ciento del gremio.

“Generalmente hay una mirada peyorativa de creer que lo vamos a hacer mal, por el prejuicio”, asegura Ochoteco. Y dice que esto implica “un doble desafío”. Por un lado, la mirada de los otros. Pero también el prejuicio propio. “Nosotras igual vamos a respetar nuestros tiempos para aprender, porque ningún aprendizaje es fácil, desde una perspectiva del cuidado y de la solidaridad”, agrega.

“Cuando hacés las cosas en comunidad, hay algo de lo colectivo que te protege y te pone a resguardo de esa mirada y ese juzgamiento. Y cuando las mujeres nos ponemos a laburar juntas, siempre salen cosas buenas”, subraya.

 

Trabajadoras y madres

Las edades de las inscriptas van de 18 a 60 años, aunque el promedio de edad es de 36 y el grupo mayor a 50 es el que menos aforo tiene. La mayoría de las mujeres que se interesó en Albañilas es menor de 40 años. Gran cantidad de ellas no tiene el secundario completo. Y muchas son madres, lo cual generó que desde la fundación habilitaran acciones en paralelo para los infantes.

“En los grupos que tengan necesidad de ir con sus hijes va a haber actividades en simultáneo. El trabajo con niños es nuestra especialidad, venimos trabajando con eso hace casi 20 años”, explica Paz, por lo que quienes sean mamás dispondrán de un espacio para enfocarse en su formación. Y destaca la importancia de “recuperar el tiempo para nosotras, porque hay muy poco lugar en general para el esparcimiento de las mujeres”.

El 35 por ciento de las futuras albañilas no tiene trabajo, el 22 por ciento sólo está empleada medio tiempo y el 44 por ciento participa en una organización social con contraprestación del programa estatal Potenciar Trabajo. Lo más llamativo es que el 88 por ciento no tuvo un trabajo en blanco durante el último año y gran cantidad no lo tuvo en toda su vida. “Albañilas es una forma de repensar el trabajo de las mujeres en las comunidades, sin patrones, con otras formas organizativas para tener un mejor vivir”, cierra Ochoteco.

 

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Cómo conectarse

Fundación Temas: Web: www.fundaciontemas.org.ar/

Instagram Fundación Temas

 

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