Compartir

En tiempos electorales y más allá de la grieta, varias organizaciones sociales se involucran en la campaña. La mayoría de ellas buscando incidir en los temas de debate; otras, controlando y requiriendo garantías de transparencia en el proceso; muchas, incitando a los votantes a informarse y a participar de manera activa en la elección de sus dirigentes. Aquí, un relevamiento de las diversas instancias en que la ciudadanía puede ejercer sus derechos  a tomar parte de la cuestión política, además de emitir su voto.

 

Texto Silvina Oranges, Fátima Cheade y Andrea Vulcano.

 

A 30 años del primer recambio presidencial democrático de la Argentina moderna, la ciudadanía expresó su primera opinión en las urnas en las Paso y dejó delineado el panorama electoral de cara a las elecciones de octubre, con un oficialismo derrotado y una oposición holgadamente triunfadora. Elección bisagra, para algunos; opción entre distintos modelos de país, para otros. Lo cierto es que 36 años de democracia ininterrumpida demuestran que la sociedad civil, con marchas y contramarchas, fue encontrando distintos caminos para fortalecer la participación ciudadana, promover el voto informado y lograr la incorporación de ciertos temas y problemáticas en la agenda de debate político.

Ya sorteadas las Paso y con el terreno demarcado de cara a los comicios de octubre, las dos principales fuerzas políticas persisten en su afán de polarizar la discusión electoral. Por eso, más allá de la grieta, las acciones y las voces de diversas Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) buscan asomar, con esfuerzo y perseverancia, para proponer caminos que desafían a una creciente tendencia a simplificar la realidad y miradas superadoras de la antinomia.

En este marco, algunas organizaciones buscan que candidatos y candidatas se comprometan con sus temas de interés, muchas proponen nuevas formas de participación a través de herramientas virtuales y tecnológicas, mientras que otras focalizan su trabajo en garantizar la transparencia del acto electoral, congruentes con sus agendas de trabajo.

Este año, a la discusión se le suman además varios estrenos: la paridad de género en las listas, las modificaciones introducidas a la Ley de Financiamiento Partidario, la obligatoriedad del debate presidencial y la nueva modalidad de transmisión en el escrutinio provisorio, todas iniciativas en las que las OSC suman su opinión y también sus cuestionamientos y advertencias.

Lejos de lo que ocurría tres décadas atrás, la proliferación de las llamadas ‘fake news’ (noticias falsas) y el rol preponderante de las redes sociales y las plataformas virtuales cambiaron las reglas de juego electorales y las formas de participación de los ciudadanos. Esta situación puso en alerta a las OSC, que suman esfuerzos y multiplican iniciativas para advertir al votante, aumentar la participación ciudadana de forma responsable y promover el voto informado.

 

Transparencia

El financiamiento de la política partidaria y electoral, sin duda, es uno de los principales desafíos que enfrenta la democracia argentina. Una de las novedades de estas elecciones es que se aplicarán las modificaciones introducidas en mayo pasado a la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos, vigente desde 2009, que generaron posiciones contrapuestas.

La iniciativa prohíbe las donaciones en efectivo, introduce la bancarización y la trazabilidad de los aportes y permite las contribuciones de empresas a las campañas electorales, uno de sus aspectos más cuestionados. En ese sentido, la ley establece un modelo mixto por el cual las agrupaciones políticas obtienen sus recursos mediante el financiamiento público y también mediante el privado para el desarrollo de sus actividades proselitistas y sus campañas.

Organizaciones como Poder Ciudadano, el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) y la Red de Acción Política (RAP) encabezaron el reclamo para que esta ley fuera una realidad y los dirigentes políticos se sumaran a apoyar prácticas de transparencia.

“Los cambios en la normativa apuntan a generar una rendición de cuentas más real por parte de los partidos políticos. Se espera que el permiso a las empresas a ser donantes aporte más información sobre quiénes efectivamente son los que financian la política en Argentina”, destaca en diálogo con Tercer Sector Pablo Secchi, director ejecutivo de Poder Ciudadano. Además, remarca que la bancarización directa de los aportes apunta a que “ciertas maniobras no se puedan realizar más, quedando registro de dónde salió el dinero y a dónde llegó”, lo que “acabaría con ciertas prácticas de la utilización de nombres de personas que en realidad son sólo fachada de los verdaderos aportantes”.

Contrariamente, un conjunto de organizaciones entre las que se incluyó la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (Acij), la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (Farn) y la Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer (Feim), advirtió que “el financiamiento empresario de las campañas electorales profundiza la desigualdad y favorece a las elites económicas, ya que debilita la representatividad y legitimidad de los órganos democráticos y genera incentivos para que los representantes políticos busquen beneficiar a las empresas que financian sus campañas, por encima del bienestar general”. En este sentido, remarcaron que “el fin de las empresas es el lucro y la razón por la cual deciden aportar a las campañas electorales es la posibilidad de recuperar esa ‘inversión’”.

En cumplimiento del artículo 16 de la nueva ley, la Cámara Nacional Electoral (CNE) creó una plataforma para que los ciudadanos tengan acceso a la declaración de los aportantes –tanto personas físicas como jurídicas– a los partidos políticos.

Desde Cippec, en tanto, la directora del programa de Instituciones Políticas, Carolina Tchintian, centra su expectativa en que con la aplicación de esta reforma “progresivamente se comience a transparentar el origen y destino del dinero que las agrupaciones reciben y gastan, tanto para sus actividades ordinarias como para sus campañas electorales”.

Además, aporta un dato interesante sobre las últimas elecciones legislativas de 2017: en esos comicios, el 80 por ciento de los aportes declarados por las alianzas que compitieron fue “no trazable”; es decir, a través de mecanismos que no permiten identificar el origen y la identidad del donante. “No sólo eso, sino que lo declarado representa sólo un porcentaje de lo que las campañas recaudan y gastan en cada año electoral. Esto sucede porque parte de sus ingresos proviene de fuentes antes no permitidas, como personas jurídicas”, dice Tchintian.

No obstante, tanto desde Cippec como desde Poder Ciudadano cuestionan que quedaron asuntos pendientes de resolver como el uso de recursos públicos por parte de los oficialismos como la publicidad oficial, que es usada con fines proselitistas.

 

Tiempos digitales

Big data, fake news y astroturfing, son algunas palabras clave de las elecciones en tiempos virtuales. Para los comicios de este año, la gran apuesta de los candidatos son las plataformas digitales y la campaña desplegada tanto en redes sociales (Instagram, Facebook y Twitter) como a través de whatsapp.

En este terreno, donde se dirime gran parte de la compulsa, el principal temor es la proliferación de las noticias falsas y la campaña sucia. Para contrarrestar este fenómeno, la Cámara Nacional Electoral impulsó un compromiso ético digital entre los distintos actores involucrados en el proceso electoral. Además, dispuso crear un registro de las cuentas en redes sociales de candidatos y partidos, para diferenciarlas de identidades falsas.

Desde la ONG Transparencia Electoral, el especialista Leandro Querido dice que “la forma en la que se hacen las campañas electorales ha cambiado de manera radical en la última década”, y advierte que “los medios de comunicación no tradicionales son esquivos a las regulaciones” y que, de hecho, “es parte de su esencia ser efímeros”. “Los efectos que generan estas campañas sucias en la institucionalidad democrática se encuentran en pleno estudio”, agrega.

Para la politóloga Marianela Milanes, investigadora de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), se trata de una tendencia creciente desde las elecciones de 2015. “Las fuerzas políticas vuelcan cada vez más recursos a intentar alcanzar a los electores, usuarios de las redes sociales, con mensajes proselitistas. El territorio físico y el digital son ahora las dos caras de la campaña electoral, pero ya no solo la ausencia o la presencia poco activa de las fuerzas políticas en las redes sociales representa una desventaja, también socava a la equidad en la competencia electoral el acceso desigual a estos recursos y la falta de capacitación general sobre los alcances e implicancias de estas prácticas”, advierte la especialista.

Para estos comicios, la ADC sumó otra iniciativa vinculada a las redes: se trata de PubliElectoral, una herramienta tecnológica que permite recolectar información sobre la publicidad electoral en redes sociales, “sin afectar la privacidad de los usuarios”. Para ello, los lectores deben instalar una aplicación que irá relevando las publicidades que se le muestran según su perfil y las almacenará en una base de datos. Luego, un equipo de la organización realizará un análisis de esa información y la contrastará con los gastos que declaren los partidos políticos ante la Cámara Nacional Electoral.

 

Debate por ley

Otra de las novedades de la elección de este año es que el debate entre los candidatos presidenciales será obligatorio. Las fechas ya están fijadas: serán los domingos 13 (en la ciudad de Santa Fe) y 20 de octubre (en la ciudad de Buenos Aires), y en caso de un eventual balotaje habrá una tercera instancia el 17 de noviembre, una semana antes de ir a las urnas.

Si bien en las últimas elecciones de 2015 ya hubo debates presidenciales –organizados por la ONG Argentina Debate–, los de este año serán los primeros que se realicen bajo la organización de la Cámara Nacional Electoral, de acuerdo con lo establecido por la Ley 27.337, sancionada en 2016.

“En aquella oportunidad, el éxito fue que hubiera un debate. Ahora, el éxito sería que el debate fuera de mayor calidad, que se pudiera pulir la dinámica para que sea algo más interactivo, no tan estático”, reflexiona Belén Amadeo, coordinadora de Argentina Debate, en diálogo con Tercer Sector.

 

Paridad de género

Las de 2019 serán también las primeras elecciones en 36 años de democracia ininterrumpida en las que se aplique la Ley de Paridad de Género en ámbitos de representación política. La norma, sancionada a fines de 2017, establece que las listas a diputados y senadores nacionales deben intercalar candidatos y candidatas desde el primer lugar de la nómina hasta el último suplente. Aunque todas las fuerzas políticas cumplieron con el precepto, desde la sociedad civil advirtieron que se siguió privilegiando a los candidatos varones, que ocuparon la cabeza de la mayoría de las listas.

Según un relevamiento de Directorio Legislativo, actualmente en el Congreso hay 98 diputadas –que representan el 38,13 por ciento del total– y 29 senadoras –un 40,28 por ciento–. “La proporción de mujeres en el Congreso fue relativamente estable luego de las elecciones de 2011/13/15 y 2017. Siempre se respetó el piso del 30 por ciento, pero en ninguna conformación de las cámaras se llegó a porciones iguales”, dice el informe de esta OSC. Ahora, el objetivo es aumentar la presencia femenina en ambas cámaras.

Por su parte, la organización Economía Femini(s)ta celebra que, por primera vez en la historia, las listas sean paritarias. No obstante, advierte que, de las nueve fórmulas presidenciales que compitieron en las Paso, sólo una llevaba a una mujer como precandidata, mientras que, de ocho listas que compitieron por la candidatura a la gobernación bonaerense, sólo una llevó a una mujer como postulante.

 

La participación como motor

De cara a las elecciones de octubre, son varias las Organizaciones de la Sociedad Civil que comparten un mismo objetivo: promover la participación ciudadana, acercar información a los votantes y proponer modos creativos de comunicación entre ciudadanos, ciudadanas, candidatos y candidatas. Hackatones, plataformas digitales e índices virtuales sobre temas específicos vinculados con las campañas, son algunas de las acciones emprendidas por estas OSC de manera individual y, en algunos casos, en forma articulada.

Una de ellas es Change.org, que lanzó una plataforma dedicada específicamente a la cuestión electoral con el objetivo de abrir un espacio de diálogo directo con candidatos y candidatas. Según explica Gastón Wright, referente de la organización, en la nueva plataforma “cualquier persona tiene la posibilidad de crear, de manera sencilla y directa, una petición, ya sea del orden nacional, provincial o local”, en tanto que, “del otro lado, precandidatos, precandidatas, funcionarios y legisladores tienen la posibilidad de responder los reclamos de manera directa a los peticionantes”, a través de un perfil que crean en la plataforma.

Change.org cuenta con 7 millones de usuarios activos en Argentina, que representan más del 20 por ciento del padrón electoral. En épocas electorales, el flujo de peticiones y adhesiones “se incrementa entre un 40 y un 50 por ciento”, afirma Wright.

Por su parte, la fundación Directorio Legislativo lanzó diversas campañas para impulsar la transparencia legislativa, entre ellas la de voluntarios, motorizada por 300 jóvenes de todo el país que trabajan junto a diputados y senadores que se comprometieron a fortalecer la transparencia legislativa. Hasta ahora son 18 los legisladores que lo hicieron, pero aspiran a que, con el correr de los días, sean cada vez más. Además, creó una plataforma que, ya pasada la instancia de las Paso y oficializados los candidatos, promueve la formulación de peticiones, a través de Change.org, para lograr que los postulantes den a conocer sus declaraciones juradas.

Otra de las organizaciones que forman parte de esta movida es Economía Femini(s)ta, que lanzó una herramienta denominada Feminindex, con la cual se pretende mapear “cuál es el compromiso de los diferentes candidates en los temas que hacen a la agenda feminista: derechos sexuales y reproductivos, economía feminista, violencia machista, derechos Lgbtttiq+ y participación política”, cuenta a Tercer Sector Florencia Tundis.

A esas iniciativas se suma la impulsada por la Fundación Conocimiento Abierto, denominada ‘Yo voto informado’. Se trata de una plataforma interactiva para que los ciudadanos puedan conocer de manera sencilla las propuestas y posiciones de los diferentes candidatos y candidatas en temas económicos, políticos y sociales. A partir de esa información, el propio usuario tiene la posibilidad de responder las mismas preguntas que los candidatos para luego poder medir el grado de coincidencia o no con cada uno de ellos.

 

Con voz y agenda propias

“Todavía la gente no lo está viendo, pero las OSC tratan de que los temas de sus áreas de cobertura aparezcan en la campaña. Con el recambio generacional, eso se va a dar mucho más, porque la gente joven se siente más identificada con las propuestas de las OSC que con las de un partido tradicional”, sostiene Belén Amadeo, referente de la ONG Argentina Debate.

Para Andrés Nápoli, director ejecutivo de la Farn, “la asignatura pendiente más importante de la Argentina es tener una cultura del diálogo”. En ese marco, expresa su esperanza de que, “a futuro, en un espacio político un poco más diverso, se abran espacios de debate público, porque ahí es donde hay más posibilidad de incidir”.

Al referirse a la capacidad de incidencia de las OSC, Sebastián Pilo, codirector de Acij, señala que las fortalezas con las que cuentan son “el carácter apartidario, la rigurosidad de sus investigaciones y la legitimidad construida en torno de la misión institucional de cada una de ellas”. “El objetivo no debe ser sólo incidir en las potenciales políticas de cualquier próximo gobierno, sino estimular decisiones informadas por parte de la ciudadanía”, propone.

 

Escrutinio provisorio

Uno de los estrenos de estas elecciones es una nueva modalidad para el recuento provisorio de votos, que es el que se realiza en la misma jornada de los comicios y que se aguarda con ansiedad a partir de las 21. En las Paso, el nuevo sistema mostró algunas fallas y demoras, que hicieron que los primeros datos oficiales recién vieran la luz a partir de las 22.30.

El Gobierno Nacional dispuso que la transmisión de los telegramas con el resultado del recuento de los votos en las urnas se realice desde las mismas escuelas a través de un dispositivo informático, desplazando a los centros de transmisión que se solían disponer en sedes del Correo Argentino. Desde el Ejecutivo dicen que el objetivo es darle “mayor transparencia y rapidez” al primer recuento que, según estiman, quedará finalizado sobre la medianoche del mismo día. Esto se cumplió en las Paso pero luego de que se demoraran más de una hora y media la difusión de los primeros datos oficiales.

Pero tanto algunos partidos políticos opositores como Organizaciones de la Sociedad Civil cuestionan al nuevo sistema y apuntan contra la empresa Smartmatic, contratada por el Gobierno para esta tarea tras una licitación internacional.

De cara a las elecciones de octubre, siguen las preocupaciones. “No vemos un eventual fraude, sino un ataque claro a la legitimidad de las elecciones. Nos preocupa no sólo la negligencia del Poder Ejecutivo sino además que el sistema democrático sea puesto en juego por una manipulación arbitraria de la información”, advierte en diálogo con Tercer Sector Beatriz Busaniche, de la Fundación Vía Libre, que trabaja en la defensa de derechos fundamentales en el entorno digital.

“Nos preocupa que se vulnere el derecho a la información de la ciudadanía, y que se dé información sesgada o incluso falsa en la noche de las elecciones”, añade. Por eso, desde esta fundación se destaca que los cambios introducidos “son una buena idea pero pésimamente implementada”.

 

Voto joven

Según el titular de la Dirección Nacional Electoral (Dine), Gonzalo Conte Grand, los chicos y las chicas de entre 16 y 17 años representan para estas elecciones el 2,8 por ciento del padrón, alcanzando incluso en algunas provincias al 4 por ciento. Sin embargo, la participación efectiva de los jóvenes alcanza a apenas el 50 por ciento de ese universo, una tasa mucho más baja que el 86 por ciento de la población de 18 a 69 años, pero más alta que el 41 por ciento de los electores mayores de 70 años. Eso ocurre pese a que distintos estudios señalan que existe interés entre los jóvenes por ser escuchados.

Con ese antecedente, la Dine y Unicef presentaron recientemente la tercera edición de la campaña #YoElijoVotar, cuyo principal objetivo es generar conciencia sobre la importancia de la participación de los adolescentes en las próximas elecciones.

“El voto adolescente es una oportunidad inmejorable para que los chicos y las chicas elijan a sus representantes y ejerzan, a través de las urnas, su derecho a participar como ciudadanos, sujetos de derecho”, destaca Luisa Brumana, representante de Unicef Argentina, sobre la campaña, que incluye un video en el que un grupo de jóvenes expresa su deseo de votar con un trap basado en la música del himno nacional.

La Ley 26.744, sancionada en 2012, le dio la posibilidad de votar a los jóvenes de 16 y 17 años, lo que significa una ampliación de sus derechos. No obstante, si bien el voto adolescente es obligatorio, los nuevos electores no son penalizados en caso de no concurrir a las urnas y están exentos del Registro de Infractores.

 

Ser fiscal

Como hace ya diez años, la Red Ser Fiscal, una OSC conformada por iniciativa de múltiples organizaciones interesadas en promover la participación ciudadana en la fiscalización de los comicios, volvió a convocar a voluntarios a ejercer ese rol, tanto para las Paso como para las elecciones generales.

“El 95 por ciento de los ciudadanos y ciudadanas inscriptos para estas elecciones no tienen afiliación partidaria, y lo que hicimos entonces es hacer acuerdos con partidos políticos para que ellos tomen a esos fiscales”, cuenta Claudio Bargach, su referente. “Somos articuladores; lo que hacemos es acercar y cuidar a las personas que quieren cumplir el rol de fiscales electorales”, resume. El objetivo, señala, es “el cuidado de la transparencia del acto electoral y que el voto llegue adonde tiene que llegar”.

Además de ofrecer instancias de capacitación, la Red Ser Fiscal tiene previsto montar este año, el día de la elección, un centro virtual de atención ciudadana, que tendrá también una pata telefónica, a través del 0800-2201500, “para que la gente haga denuncias” que desde la OSC trasladarán a la Cámara Nacional Electoral, a las fuerzas políticas y a las fuerzas de seguridad, según de qué tipo de hecho se trate.

 

Democracia robusta y tercer sector | Por Juan Negri *

En su libro La democracia en América, Alexis de Tocqueville asocia un mejor funcionamiento de la democracia con un involucramiento de la sociedad en la vida cívica, a través de estas organizaciones que no son ni el Estado ni la empresa privada capitalista: el tercer sector.

Ante un nuevo ciclo electoral en Argentina, vale la pena destacar entonces el trabajo de algunas organizaciones que siguen este legado y trabajan para una democracia más robusta. Destacaré solamente dos, a sabiendas de la omisión que esto pueda significar.

Entre varias labores que le han ganado un reconocimiento merecido, Cippec lleva adelante un observatorio electoral donde se hacen seguimientos de todos los procesos electorales en las provincias, proveyendo información valiosa sobre candidatos, alianzas, partidos y resultados.

A su vez, Poder Ciudadano también tiene entre sus objetivos el fortalecimiento del ciclo electoral. Esta organización pone especial énfasis en el monitoreo del uso y abuso de los recursos públicos durante las campañas y en la observación electoral directa para resguardar la limpieza de las elecciones.

Por último, vale destacar que fue el trabajo de una Organización de la Sociedad Civil, Argentina Debate, el que llevó a que en 2015 se realice el primer debate presidencial en la historia argentina. La importancia de este evento fue tal, que al poco tiempo se sancionó una ley que obliga a la realización del mismo.

A través de estos breves ejemplos puede verse el rol clave que, como señalara Tocqueville, juega la sociedad civil en construir una democracia robusta.

* Profesor del Departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella.

 

Los desafíos de la política del futuro | Por Martín D’Alessandro *

Vivimos en una época vertiginosa. Ahora el mundo es más veloz, más volátil e inestable en prácticamente todas las actividades humanas. En este marco, ciudadanos más informados y nuevos modelos de familia cambiaron las ideas generales sobre la política y sus conflictos, la autopercepción en el mundo social, y lógicamente, su identificación político-partidaria. Esto es más evidente en los ciudadanos más jóvenes y en las sociedades más desarrolladas, que parecen volcarse hacia cuestiones que los afectan de manera más directa, a través de formas de acción política no convencionales como las acciones directas y repentinas propias de los movimientos sociales, al tiempo que la participación electoral tiende a la baja.

El mundo actual y la tecnología han generado las condiciones estructurales y técnicas para que el reclamo y la identificación política no sean mediadas por las instituciones tradicionales como los partidos y las elecciones: las encuestas permiten conocer la opinión pública, internet transmite mensajes a múltiples segmentos sociales diferenciados, las redes sociales multiplican y manipulan la indignación, los celulares facilitan la movilización y la televisión magnifica la espectacularidad. Frente a esto, los ritmos y las lógicas de la negociación democrática ya corren con bastante desventaja desde hace algún tiempo.

* Politólogo, presidente de la Sociedad Argentina de Análisis Político (Saap).

 

Cómo conectarse

ACIJ: www.acij.org.ar

ADC: www.adc.org.ar

Argentina Debate: www.argentinadebate.org

Cámara Nacional Electoral: www.electoral.gob.ar

Causas Comunes: www.causascomunes.org

Cippec: www.cippec.org

Change.org: www.change.org/elecciones2019

Democracia en Red: www.democraciaenred.org

Dirección Nacional Electoral: www.argentina.gob.ar/interior/dine

Directorio Legislativo: www.directoriolegislativo.org

www.elecciones2019.directoriolegislativo.org

Economía Femini(s)ta: www.economiafeminita.com

FARN: www.farn.org.ar

Fundación Vía Libre: www.vialibre.org.ar

Poder Ciudadano: www.poderciudadano.org

Red de Acción Política: www.rap.org.ar

Red Ser Fiscal: www.serfiscal.org

Transparencia Electoral: www.transparenciaelectoral.org

Unicef: www.unicef.org/argentina

Yo Voto Informado: www.yovotoinformado.org

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here