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“Nunca me imaginé hacer este trabajo de ir a cada hogar” reflexiona el profesor Horacio Agüero, oriundo de Las Higueritas, a 40 km de Planta de Catamarca. “Cuando uno va al hogar y allí no sienten la presión del docente, la familia desnuda la realidad. Me encontré con situaciones muy difíciles… El miércoles pasado recorrí 170 km para llegar a los pueblos más alejados donde no hay señal telefónica”, agrega.

En tiempos “normales” Agüero es preceptor en una secundaria, maestro de tecnología en otra escuela, docente en un terciario de comunicación, referente departamental de El Alto y encargado de protocolo y del Ministerio de Educación de Catamarca. En tiempos de COVID-19, recordó que en 1988, con la suspensión de los colegios por una epidemia de gripe en Catamarca, él grababa las clases para trasmitir en las radios. Por eso, este año presentó el proyecto “Estudiamos todos juntos, quedándonos en casa”, aprobado por el Ministerio de Educación provincial y declarado de interés educativo por la Secretaría de Planeamiento Educativo.

Esta iniciativa se implementa en alianza con Fundación Loma Negra a la luz del convenio vigente entre el ministerio y Loma Negra. Está destinado a 800 alumnos de 6 a 18 años del Departamento El Alto (con la posibilidad de ampliarlo a otro departamento de la provincia). Un total de 13 escuelas, en muchas de las cuales se desarrolla el Programa Puente de la Fundación.

El proyecto consiste en trabajar los contenidos de los Cuadernos “Seguimos Educando” (material impreso) del Ministerio de Educación de la Nación a través del desarrollo de micros-radiales de apoyo educativo a través de las radios 94.9 FM Latina Villa El Alto, 87.9 FM Municipal- Tapso y 88.3 FM Los Altos. Algunos programas se graban en la radio con docentes y directores que se ofrecieron como voluntarios. En la FM de Tapso se suma la transmisión directa de los docentes a través de Facebook.

También es importante mencionar que esta nueva herramienta de las FM locales constituye un incentivo que motiva a los estudiantes a ejercitar las tareas escolares previstas en los Cuadernos para el grado o año que cursan. Se suma así a otras estrategias que los docentes ya vienen empleando, como los grupos de whatsapp con padres y estudiantes, a través del cual recuerdan tareas o hacen aclaraciones. Lo cierto es que el proyecto reconoce que la escuela es irreemplazable y que estos tiempos de aislamiento ponen en evidencia un nuevo desafío para la educación, que ya mostraba una gran brecha entre ricos y pobres, entre el área rural o urbana. Ahora se vislumbra la brecha, tal como señala Mariano Narodowski, académico y pedagogo, entre conectados y no conectados, donde alrededor del 50% de los estudiantes tienen una conectividad baja o nula.

“No es lo mismo lo que me dice un supervisor pedagógico que ir al terreno” reconoce Agüero. Allí vislumbra que los cuadernillos, muy focalizados en los estudiantes de Buenos Aires, necesitan ser adaptados para otro contexto. Felizmente los docentes con mayor vocación preparan sus propios dossiers. Los directivos y docentes llevan, junto con el material pedagógico, los módulos alimentarios (bolsones de comida) para las familias de parajes lejanos.

“En mi trabajo, tal vez es más importante lo que estoy haciendo fuera de la radio” sostiene Agüero, en donde reconoce que “mi fuerte no es la docencia, pero sí la capacidad de gestión”. Gracias a ello, por ejemplo, en Infanzón se logró que los alumnos puedan acceder al WiFi luego de solicitar al subjefe de zona de la policía que no lo desconectaran así los alumnos pueden comunicarse con los docentes.

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