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Millones de personas en el mundo no acceden a su derecho básico a una alimentación digna. La paradoja es que aún persiste el derroche que en Argentina asciende a 16 millones de toneladas por año. Algunas acciones en marcha para revertir esta situación.

 

Textos Estefanía Hernández.

 

En el marco del Día Internacional de la Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, establecido por la ONU el 29 de septiembre, distintas empresas dieron cuenta de sus acciones tendientes a visibilizar la temática.

A lo largo de 2020, la Red Argentina de Bancos de Alimentos (RedbdA) entregó más de 31 millones de kilos de alimentos y duplicó, así, su estadística anual, brindando asistencia a 1,6 millón de personas, a través de alianzas con 5.237 comedores, merenderos y entidades. Durante la pandemia, la acción se focalizó en la distribución de la comida, pero este año, la entidad impulsó espacio para capacitaciones y la coordinación de nuevos procesos de sustentabilidad para garantizar alimentos a más de 1,2 millón de personas.

La RedbdA, que integra 25 Bancos de Alimentos en 15 provincias, tiene más de 10 mil voluntarios: “En la RedbdA buscamos multiplicar la tarea de los 25 Bancos de Alimentos trabajando por el triple impacto, evitando el descarte de productos alimenticios. Desde ese lugar, nos movilizamos junto a empresas y donantes para favorecer el proceso sustentable de creación de valor y que cada integrante pueda aportar a las necesidades de las comunidades locales” explica Santiago Ramos, presidente de la Red Argentina de Bancos de Alimentos.

 

El rescate es crucial

En lo que va de este año se recuperaron desde Danone 620.000 kilos de yogures y bebidas que fueron distribuidos entre sectores que se encuentran en emergencia alimentaria. “Para Danone, la lucha contra el desperdicio es crucial y se articula mediante la eficiencia en producción y el rescate de productos en cámaras y puntos de venta. Este compromiso se alinea con nuestro doble propósito: llegar a la mayor cantidad de personas con alimentos saludables cuidando también el planeta” explica Diego Buranello, Director de Asuntos Corporativos de Danone Cono Sur. Y agrega: “En ese sentido, firmamos un convenio con Carrefour Argentina, en el que nos comprometimos a rescatar de la góndola productos frescos en óptimas condiciones que serán donados a comedores sociales, a través del Banco de Alimentos de Buenos Aires”.

Desde Carrefour Argentina anunciaron que, este año, ya rescataron más de 130 toneladas de alimentos, a través de sus 500 sucursales en 18 provincias y fueron donados a 57 ONG. “La demanda de alimentos es una realidad social. La pandemia fue un contexto que nos llevó a reforzar alianzas y acelerar el contacto con bancos y ciudades en las que todavía no se encontraba activo el circuito de rescate desde Ushuaia hasta Jujuy” señaló Yamila Scollo, gerenta de Sustentabilidad y RSE de Carrefour Argentina.

En el mismo sentido, Banco Galicia continúa trabajando por el rescate de alimentos. La entidad impulsó una nueva edición de su campaña de Redondeo Solidario en articulación con Cáritas y la plataforma Nilus. El objetivo de esta acción es conectar a los productores de alimentos con las organizaciones sociales y familias vulnerables. Basados en tecnologías como Big Data y geolocalización, Nilus logra salvar alimentos que corren riesgo de perderse y llevarlos lo antes posible a comedores sociales y familias que los necesitan. Además, de esta forma, se asegura el traslado y mantenimiento en óptimas condiciones de los alimentos para el consumo humano. “Si bien desde el Banco trabajamos en diferentes acciones sobre salud, educación y promoción laboral, cuesta entender que todavía no tomamos conciencia de la importancia que tiene un plato de comida. El Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos es un día para que todos, desde nuestro lugar, reflexionemos y pasemos a la acción” sostuvo Constanza Gorleri, gerenta de Sustentabilidad del Banco Galicia.

 

Agenda 2030

En la misma línea, la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) realizó un panel de debate público-privado-académico para reflexionar sobre la necesidad de acción, en torno de la pérdida y desperdicio de alimentos de cara a la agenda 2030. “Esta temática es una preocupación que no es sólo nuestra. Representamos a una industria fundamentalmente dirigida al consumo y eso requiere de un diálogo permanente y de una escucha activa de todos los actores de la sociedad. Es importante que este tema esté en agenda en este momento y que se hable de ello con todos los actores públicos, privados y académicos” sostuvo Daniel Funes de Rioja, Presidente de Copal. Entendiendo que es una problemática global, y que como tal requiere de una acción coordinada, los oradores concluyeron que es fundamental involucrar a todos los actores de la sociedad en la solución, priorizando al ambiente, la alimentación y la calidad de vida. “Desde la Industria venimos trabajando en esta temática, concientizando sobre esta situación y convencidos de que la industrialización y la innovación pueden contribuir a revertir esta situación. Por eso, consideramos sumamente importante generar espacios de debate e intercambio de ideas, buscando difundir e informar de manera responsable” afirmó, en el cierre de la jornada, Carla Martin Bonito, Directora Ejecutiva de Copal.

 

Capacitar a las mujeres

Por su parte, Unilever presentó nuevos compromisos para la categoría de alimentos, reconociendo la interrelación del sistema alimentario desde la producción hasta el consumo. Entre otros puntos, la compañía se comprometió a reducir a la mitad el desperdicio de alimentos en sus operaciones directas, desde la producción hasta la góndola, para el año 2025. Con ese fin, durante 2020 se sumó a un programa de capacitaciones de la municipalidad de Pilar para referentes de comedores y merenderos, donde ofreció entrenamientos relacionados a diversas temáticas en torno de la alimentación. Este año, la empresa creó el programa Mujeres en Acción, para extender las capacitaciones al resto de las comunidades donde tiene operaciones. El programa busca visibilizar, reconocer y acompañar a quienes brindan asistencia alimentaria. “Cada una de estas mujeres trabaja todos los días para asistir de manera solidaria a sus vecinos y son quienes más saben aprovechar todos los alimentos y evitar el desperdicio”, expresa Natalia Giraud, gerenta de Asuntos Públicos y Comunicaciones Externas de Unilever. Mediante el programa, la compañía llevó adelante más de 15 capacitaciones para 500 mujeres que lideran comedores y merenderos.

Sin dudas, resulta fundamental tomar conciencia de la magnitud de la problemática y generar acciones, desde lo individual y lo colectivo, que, en pos de reducir las desiguales sociales, contribuyan a satisfacer las necesidades básicas alimentarias de toda la población.

 

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