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La firma Gracias comercializa productos de consumo masivo y dona sus ganancias para sostener proyectos con impacto social, en beneficio de comunidades en situación de vulnerabilidad.

 

Texto Maia Pelman.

 

“Ser un puente entre quienes tienen una necesidad y quienes desean contribuir a erradicar la pobreza en la Argentina”. Ese es el propósito de Gracias, una empresa social que nació de la mano de Manuel Romero y Priscila Rusa, dos amigos que compartían el sueño de transformar la realidad a través de un modelo de negocio innovador, inspirador y sustentable.

“Hace dos años Manuel hizo un viaje por el mundo. Siempre trabajó tanto en el sector privado como en el social. En el viaje conoció este modelo de negocios y cuando volvió a la Argentina quiso ponerlo en práctica. Ahí arrancamos, un poco con una tormenta de ideas sobre qué hacer y cómo hacerlo”, explica Leticia Romero, responsable del área de Comunicación de Gracias.

Por cada producto de consumo masivo que una persona u organización adquiere, la empresa dona la totalidad de sus ganancias a la Fundación Grupo Gracias, que destina los fondos al desarrollo de proyectos de impacto social vinculados al acceso al agua segura, nutrición infantil y protección de la salud.

“En esta primera etapa comercializamos agua mineralizada baja en sodio y el objetivo que se propone se traduce en proveer acceso a este recurso a quienes más lo necesitan”, cuenta Romero.

 

Sumar socios

La empresa social lleva adelante proyectos en alianza con dos ONG especializadas en la temática del agua. El primero de ellos fue implementado en una casa ubicada en el barrio Los Hornos, de la localidad bonaerense de Moreno, junto con la organización Módulo Sanitario. Shirley y sus seis hijos no tenían baño ni agua potable. Allí se instaló un módulo sanitario con la implementación de filtro de agua que impactó no solamente en ese domicilio, sino también en las viviendas aledañas.

En esa misma línea, en agosto pasado, la gente de Gracias viajó cuatro días a la provincia de Salta. En el paraje La Entrada, de Morillo, viven unas veinte familias que no contaban con agua apta para el consumo humano. Junto con la empresa Pura lograron instalar un filtro de última tecnología para poder abastecer de agua segura a toda la comunidad.

Uno de los proyectos que se pondrá en marcha próximamente tiene que ver con realizar una intervención en la Escuela Agraria N°1 Ingeniero Tomás Amadeo, de la localidad bonaerense de Bolívar, donde se van a construir dos cisternas de ferrocemento que proveen 10 mil litros de agua por año.

 

Cómo conectarse

Gracias: www.gracias.co // Facebook: graciasarg // Instagram: gracias.argentina // Tienda online: gracias.mitiendanube.com

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