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Con el ímpetu de una productora, desde el movimiento campesino cordobés surgió un proyecto colectivo que le permitió a las Maestras queseras desarrollar una actividad en su zona de origen, ser cada vez más profesionales y seguir apostando a la capacitación.

Texto Marysol Antón.

 

Desde La Cortadera, un paraje rural cordobés, Myriam Reynoso supo imprimirle su fortaleza a un grupo de mujeres que se transformaron en maestras queseras, que forman parte del Movimiento Campesino y se capacitan para integrar el equipo de género y salud de la escuela en la que abordan estas temáticas. Una lucha que fue reconocida por el Premio Mujeres Solidarias de la Fundación Avon y con el que, gracias a la contribución económica, ya programan nuevos talleres para seguir creciendo.

Luego de superar un tratamiento contra el cáncer a sus 30 años, Myriam decidió darle un giro a su vida y enfocarse en el trabajo social. Así nació el proyecto de Maestras queseras y dulceras: mujeres que buscan vivir de su oficio, que incluye la fabricación de productos derivados de la leche de cabra.

“La idea de las capacitaciones surge, principalmente, de diferentes propuestas para poder encontrarnos las mujeres y así divertirnos, compartir, intercambiar. Así nacimos también como Movimiento Campesino: reuniéndonos, visitándonos, conociéndonos, aprendiendo y enseñándonos unos a otros”, resume Rosario Vega, que es parte del movimiento y quien acompañó a Myriam en toda su labor.

“Sabemos que todo es más difícil para las mujeres campesinas, desde cómo conseguir algunos de los insumos hasta cómo hacer que los productos se conserven. Todo esto sin luz, con más dificultad para acceder al agua, lo mismo con los créditos y apoyos para nuestra producción: desde dónde y cómo comercializar hasta cómo sacar la producción que es sana, que se hace de manera colectiva”, describe Vega.

 

Desde La Cortadera

La quesería del Movimiento Campesino es un proyecto en el que están involucradas doce mujeres de La Cortadera: cuatro son productoras de queso y quesillo, y las otras ocho son proveedoras de materia prima láctea. La idea final de la iniciativa es empoderar y capacitar tanto a aquellas que participan actualmente en la producción como a las nuevas generaciones para que puedan tener un trabajo digno desde su región.

Para lograr los objetivos, las capacitaciones ocupan un espacio especial, por eso tanto Rosario como Myriam están organizando intercambios y talleres sobre cómo mejorar la producción, buenas prácticas de manejo caprino, elaboración de quesos y dulces y manufactura de alimentos. Esto incluye a unas 50 campesinas productoras, quienes invierten jornadas enteras para contar con la información necesaria.

En la zona de las sierras cordobesas las condiciones climáticas se imponen a la hora de planificar la producción, que por esa razón se concentra de noviembre a marzo, y en esos meses las maestras llegan a elaborar 4.000 quesos semiduros de cabra de 250 gramos y envasados al vacío.

¿Cómo los comercializan? Los productos se venden en localidades cercanas a La Cortadera, en ferias y almacenes de regionales de los departamentos de Cruz del Eje, Pocho, San Alberto y San Javier. Por ejemplo, se los puede conseguir en la feria agroecológica de Villa de las Rosas, en la feria franca de Villa dolores, además de en los almacenes campesinos Monte Adentro, ubicados en Villa Dolores y en Córdoba capital.

Para poder seguir adelante con sus planes, estas mujeres productoras, a través del Movimiento Campesino de Córdoba, articulan con diferentes organizaciones para realizar jornadas de capacitaciones y mejorar sus formas de producción. Algunas de las instituciones con las que están en contacto son el Inti (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), el Inta (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), el Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) y las universidades nacionales de Río Cuarto y de Villa María.

Además, estas emprendedoras están trabajando en la concreción de dos salas para la elaboración de quesos. “Una está ubicada en La Cortadera (Departamento de San Alberto), en el predio de la escuela campesina, y la otra en Pichanas (Departamento de Cruz del Eje). Este proyecto se está encarando con la ayuda de diferentes entidades gubernamentales que nos brindan los equipamientos necesarios para poder concretarlo. La construcción de estas salas va a permitir que las mujeres puedan producir los quesos en un solo lugar, en vez de en diferentes casas, como sucede actualmente”, concluye Vega.

 

Cómo conectarse: Movimiento Campesino de Córdoba: www.facebook.com/movimientocampesino.decordoba

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