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Volver a jugar es el nombre de una organización que desde hace una década brinda a niños y niñas en situación de vulnerabilidad social un espacio de contención y superación. Apuntan a la inclusión a través de actividades deportivas y recreativas.

 

Texto Catalina Márquez.

 

La Convención Internacional sobre los Derechos del Niño establece que “los Estados Parte reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas apropiadas para su edad (…)”. La organización Volver a jugar surgió hace diez años y busca garantizar que cada vez más chicos, de distintas edades e historias de vida, accedan a espacios de juego donde puedan divertirse y aprender.

El juego es un rasgo distintivo de la infancia que favorece la imaginación, la creatividad, la comunicación y, sobre todo, el desarrollo de aptitudes físicas, sociales y emocionales. “Creemos que el deporte es un medio de inclusión. Más allá de que cada uno pueda tener distintas realidades, cuando jugamos, todos somos pares”, afirma Nicolás Cañeque, su fundador. La ONG trabaja en hogares de menores, comedores infantiles, escuelas públicas y hospitales.

 

Compromiso social

El proyecto fue evolucionando a lo largo de los años. “Arrancamos con el squash. Muchos conocían este deporte por primera vez, llevábamos una cancha inflable a distintas instituciones y los chicos siempre nos recibían entusiasmados”, relata Nicolás. Los cambios que generó la inclusión y el deporte fueron evidentes: había una mejor comunicación en el entorno y más compañerismo.

María Ana Repetto, presidenta de Volver a jugar, afirma: “Dentro de la cancha son todos iguales y eso lo genera el deporte. A nosotros nos interesa mostrarles que existe otra realidad y que ellos también pueden acceder”. Además, a través del juego logran inculcar valores y actitudes positivas.

En el año 2017 llevaron adelante el programa Ping pong para todos en conjunto con la fábrica Almar Tenis de Mesa, la cual se comprometió a donar una mesa por mes a diversos establecimientos. En total fueron entregadas 18 mesas y los voluntarios de Volver a jugar brindan clases abiertas y gratuitas de ping pong para que todos puedan acercarse a este deporte.

También generaron campañas solidarias, junto con el Hospital General de Niños Pedro de Elizalde y la fábrica Metegolazo. Una de ellas consiste en un concurso de dibujo en el cual participan niños y niñas que se encuentran internados. Los dibujos seleccionados, luego son impresos en los metegoles.

Es esencial que los distintos actores sociales se comprometan para que todos puedan tener una infancia más feliz y que el derecho al juego en Argentina sea una realidad, no una utopía y mucho menos un privilegio.

 

Cómo conectarse | Volver a jugar: www.volverajugar.org.ar // contacto@volverajugar.org.ar

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