Compartir

Son millares los que cada día se arremangan y salen a hacer frente a la crisis económica, que en los últimos años arrastró a la pobreza a 12 millones de argentinos. En 2018, con un 47 por ciento de inflación, trepó a 7,5 millones el número de personas desplazadas hacia la desocupación o la precarización laboral. De ellas, las mujeres y los jóvenes resultaron ser los más damnificados.

En respuesta a esta realidad, de manera más o menos orgánica, desde el sector social surgen opciones para que la franja más castigada de la población y parte de la clase media empobrecida puedan generar ingresos mínimos e indispensables. Así se multiplican las cooperativas, mercados asociativos, ferias, redes que vinculan a productores y consumidores, empresas no convencionales o emprendimientos familiares surgidos de
los microcréditos… Todos esos proyectos componen el vasto mosaico de la economía social, que se desparrama a lo largo del país para burlar la escasez.

Muchas de esas propuestas son efectivas. Otras, en cambio, son apenas un paliativo a la pobreza instalada en miles de hogares.
Entonces, se impone el debate acerca de cómo lograr que estas opciones superen la informalidad, generen impacto social y se
conviertan en un modelo productivo viable de largo alcance.
Es necesario contar con políticas públicas de incentivo y protección de estos grupos de la economía popular, además del aporte de otros actores de la sociedad. Para que estas
experiencias se conviertan en una genuina alternativa de desarrollo social deben ser acompañadas por estrategias de fortalecimiento, innovación y capacitación de los factores involucrados. Y es el Estado el que está en mejores condiciones de ofrecer ese valor agregado. Es uno de los desafíos que
enfrentamos como sociedad, de cara a los tiempos que vienen.
Cerramos otro año de trabajo con la certeza de que sólo las acciones colectivas, centradas en el valor de las personas y el bien común, darán paso a un nuevo modelo de país. Ese donde las estadísticas comiencen a dar cuenta del progreso, la inclusión y la equidad para todos los ciudadanos.

Desde Tercer Sector brindamos por un 2019 con más derechos.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here