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Donde persiste la inequidad

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Más allá de haber alternado ciclos de políticas neoliberales y progresistas durante los últimos 25 años, en ese período, América latina no logró mejorar la distribución del ingreso ni reducir la pobreza. Presente convulsionado y futuro incierto para la región.

Texto Gabriel Tuñez.

 

América latina vivió en los últimos 25 años períodos políticos, sociales y económicos con diferentes características. Desde mediados de los ’90 hasta inicios de 2000 fue el fin de un ciclo de apertura en clave neoliberal, que en Argentina estuvo mayoritariamente representado por la presidencia de Carlos Menem, con el Plan de Convertibilidad y las privatizaciones de empresas públicas como medidas fundamentales para sostener el sistema. Tras ese lapso, se dio en el país y el continente el comienzo de una etapa enfocada hacia el rol activo del Estado y políticas progresistas que tuvieron su avance en los gobiernos de centroizquierda de Luiz Inácio Lula da Silva, en Brasil; Hugo Chávez, en Venezuela; Evo Morales, en Bolivia; Tabaré Vázquez y Pepe Mujica en Uruguay, Rafael Correa, en Ecuador, y Néstor y Cristina Kirchner, en Argentina.

Este lapso coincidió con el boom de los precios de los commodities y el ingreso de divisas que permitieron llevar a cabo reformas que propiciaron el ascenso de las clases sociales más bajas. El ciclo comenzó su declive casi una década después, algo que propició el ascenso de partidos y gobiernos de centroderecha o de derecha, en algunos casos –como el reciente de Bolivia– por la vía de un golpe de Estado, que provocó la salida y el asilo político en el exterior de Evo Morales.

A esa situación se sumaron, en los últimos tres meses, las multitudinarias protestas en Chile, Perú, Ecuador y Colombia en contra de medidas de ajuste económico impulsadas por los gobiernos. En el caso chileno, el reclamo cuestionó todo un sistema económico y social y exigió una reforma de la Constitución.

 

Asignaturas pendientes

Federico Merke, investigador del Conicet y director de las carreras de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad de San Andrés, afirma que América latina tiene en el último cuarto de siglo una deuda impaga: reducir la pobreza y la desigualdad. “En casi todos los países, la disminución de la desigualdad está estancada e incluso ha vuelto a crecer. Además, a la región le cuesta mucho perforar los niveles de pobreza, que rondan entre el 25 y el 35 por ciento. Es un continente que sigue siendo muy desigual y al que le cuesta mucho aplicar políticas públicas sólidas en el tiempo para sacar a la gente de la pobreza”, asegura

Latinobarómetro, una ONG con sede en Santiago de Chile, que elabora un ranking de la valorización de la democracia y la situación económica de los habitantes en 18 países de la región, reportó en su informe de 2018 que habían caído “todos los indicadores económicos políticos y sociales”, algunos de ellos hasta rondar “las cifras más negativas desde el inicio de las mediciones, en 1995”.

El documento indicó que, desde el inicio de la transición democrática en América latina, en la década del ’80, pocas veces se había vivido un período más convulsionado. El reporte, por una cuestión temporal, no incluyó el golpe institucional en Bolivia, un país que, sin embargo, había presentado en 2018 el mayor indicador de percepción de progreso en su población (44 por ciento).

Con gobiernos de derecha, progresistas, neoliberales y populistas en toda la región, con precios altos o bajos para los productos primarios, “tuvimos gobiernos que no supieron ofrecer bienes públicos colectivos. Han ofrecido consumo y lucha contra la pobreza, pero no bienes públicos colectivos en salud, educación, seguridad y justicia. Y todo eso acumulado estalla de diferentes maneras”, sostiene Juan Gabriel Tokatlian, doctor en Relaciones Internacionales por la estadounidense Universidad Johns Hopkins y vicerrector de la Universidad Torcuato Di Tella.

Para Tokatlian, la clase política latinoamericana “no responde a las demandas de la población y eso genera una suerte de vacío para que aparezcan actores que hoy vuelven a ser importantes: los militares. Estaban replegados y reaparecen con sociedades movilizadas, clases políticas cuestionadas y dificultades económicas, porque la tasa de crecimiento es pobrísima con relación con el pasado. Creemos que tenemos presidencialismos fuertes, pero tenemos instituciones muy débiles”, opina. Y se pregunta: “¿En qué países desde los años ’60 hubo crecimiento económico con igualdad? En ninguno. Tenemos niveles de desigualdad pavorosos, somos un caso dramático a lo ancho y a lo largo”, asevera.

Según Federico Merke, acaso uno de los problemas que tiene América latina es que “no puede aumentar sus niveles de productividad”. Para lograrlo, menciona, “hay que invertir y los niveles de inversión en la región son muy bajos. Eso sucede porque el ahorro se va al dólar, al colchón, a las Islas Caimán. No hay una correa de transmisión que vaya del ahorro a la inversión”, resume. El desafío, entonces, es construir Estados más presentes en rubros como salud, educación, ciencia y tecnología y producción. “De lo contrario, todo se sostiene por los recursos naturales y los commodities, y siempre dependemos de precios internacionales que nosotros no fijamos”, dice.

Tokatlian, en tanto, evalúa con alarma “el vaciamiento de la democracia” en el continente, lo que significa abrir “una caja de Pandora muy complicada. La democracia perdió referencia para mucha gente”, culmina.

 

Los hitos en la región

Enero de 1994: El Ejército Zapatista de Liberación Nacional inició una insurrección armada en el estado mexicano de Chiapas.

Marzo de 1994: En México fue asesinado el candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Luis Donaldo Colosio. El magnicidio, según diferentes expertos políticos, inició la espiral de violencia que padece el país norteamericano hasta la actualidad.

Julio de 1994: La sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (Amia) en Buenos Aires fue blanco de un ataque terrorista  cometido con un coche bomba que provocó 85 muertos y más de 300 heridos.

Julio de 1997: En Bolivia, integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense encontraron los restos enterrados de Ernesto “Che” Guevara, asesinado 30 años antes.

Octubre de 1998: El ex dictador chileno Augusto Pinochet, de 82 años, fue detenido en Londres por orden del juez español Baltasar Garzón, al frente de una querella criminal con motivo de la Operación Cóndor, la coordinación de las dictaduras latinoamericanas para perseguir y eliminar opositores. Después de 503 días de arresto, Pinochet volvió a Santiago de Chile, porque el Reino Unido finalmente no autorizó la extradición a España que había solicitado el magistrado.

Febrero de 1999: Asumió la presidencia de Venezuela el militar Hugo Chávez Frías, quien había triunfado en las elecciones celebradas en diciembre de 1998 con el 56 por ciento de los votos.

Marzo de 1999: Fue asesinado a balazos el entonces vicepresidente paraguayo, Luis María Argaña, un crimen que fue considerado como uno de los principales hitos en la historia democrática del país.

Diciembre de 2001: Un estallido social provocó la renuncia en Argentina del entonces presidente Fernando de la Rúa, y la sucesión, en poco más de un año medio, de cinco mandatarios hasta la asunción, tras un proceso electoral, de Néstor Kirchner (2003).

Enero de 2003: Luiz Inácio Lula Da Silva, sindicalista y fundador del Partido de los Trabajadores, asumió la presidencia de Brasil, cargo que ocupó hasta 2011.

Marzo de 2005: En Uruguay, el médico Tabaré Vázquez, candidato del izquierdista Frente Amplio, ganó las elecciones generales y terminó con la histórica hegemonía política de los tradicionales partidos Blanco y Colorado.

Noviembre de 2005: Argentina, Venezuela y Brasil, principalmente, consiguen rechazar la propuesta de firmar un Acuerdo de Libre Comercio continental durante la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata.

Enero de 2006: Fue electo presidente de Bolivia el dirigente indígena Evo Morales Ayma.

Abril de 2009: El ex presidente peruano Alberto Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad durante su gestión de gobierno.

Febrero de 2010: Un sismo de 8,8 grados de magnitud, que se extendió entre cuatro y cinco minutos, se registró en Chile y provocó, en algunas regiones costeras, un tsunami que ocasionó 525 muertos y decenas de desaparecidos.

Agosto de 2010: Treinta y tres mineros quedaron atrapados por el derrumbe de una mina a más de 700 metros de profundidad en Chile. El rescate con vida de todos los trabajadores se concretó 69 días más tarde.

Diciembre de 2013: El gobierno del presidente José “Pepe” Mujica legalizó el cultivo y la venta de marihuana y convirtió, así, a Uruguay, en el primer país del continente en disponer una medida semejante.

Junio de 2015: Cientos de miles de mujeres salieron a las calles en diferentes ciudades argentinas con la consigna “Ni una menos”, en contra de la violencia de género y los reiterados femicidios.

Septiembre 2016: Después de más de 50 años, Colombia celebró la paz tras un acuerdo firmado en La Habana por el entonces presidente, Juan Manuel Santos, y los líderes del movimiento guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

Noviembre de 2016: En La Habana murió a los 90 años el histórico líder revolucionario cubano Fidel Castro.

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