Compartir
blank

Ante los crecientes niveles de sobrepeso y obesidad, asociaciones médicas y ONG reclaman que se convierta en ley un proyecto que fija pautas para la colocación de sellos en los envases que alerten a los consumidores sobre el exceso de azúcar, sodio y grasas.

 

Texto Gabriel Tuñez.

 

Garantizar al consumidor su derecho a la información para tomar decisiones en materia alimentaria, protegerlo de engaños y desalentar la compra de productos no saludables; estos tres son algunos de los objetivos del proyecto de Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, que a fines de octubre fue aprobado por el Senado y se encuentra bajo análisis en la Cámara de Diputados. Allí se espera que los legisladores debatan la iniciativa en el recinto y sancionen la norma durante el período de Sesiones Extraordinarias, previsto entre el 4 de enero y el 28 de febrero próximos.

Si esto ocurre, un sello de forma octogonal, de color negro y borde y letras de color blanco en mayúsculas, figurará en el frente de los alimentos, para advertir a los consumidores, por ejemplo, si el producto elegido en un comercio tiene exceso de azúcares, sodio, calorías, grasas saturadas y totales. La iniciativa apunta a los fabricantes, fraccionadores y envasadores que vendan, distribuyan, importen o formen parte de la cadena de comercialización de alimentos y bebidas analcohólicas de consumo humano en todo el territorio nacional.

“El proyecto tiene estándares muy buenos, porque en su articulado se incorporaron todas las experiencias y evidencias que hay sobre el tema. Si llegara a ser aprobada, sería una ley ejemplo para Latinoamérica y el mundo”, dice a Tercer Sector el médico Sebastián Laspiur, consultor nacional de enfermedades no transmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Argentina.

Exceso en azúcares, Exceso en sodio y/o Exceso en grasas saturadas son algunas de las leyendas que podrán leerse en el frente de los alimentos y bebidas sin alcohol envasados y comercializados en el país, en cuya composición final el contenido de nutrientes críticos y su valor energético exceda los valores establecidos en la Guía Alimentaria Argentina. En el caso de contener edulcorantes, el envase deberá tener una leyenda precautoria inmediatamente debajo de los sellos de advertencia, con la frase: “Contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as”.

“Contar con información necesaria, visible y entendible forma parte de la garantía del derecho a una alimentación nutricionalmente adecuada. En este sentido, el etiquetado frontal de alimentos resulta un paso importante e impostergable”, asegura Marisa Graham, Defensora de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Nación, quien participó del estudio del proyecto.

 

________________________________________

CONTINUÁ LEYENDO, SUSCRIBITE CLICK AQUÍ!

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here