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Varias Ong marcan el rumbo para construir los mensajes con perspectiva de género y proponen poner el acento en procurar la equidad y la diversidad sexuales.

 

Texto María Sol Abichain.

 

“Lo que no se nombra no existe”, enarbolan frecuentemente quienes bregan por la igualdad de género y la diversidad sexual. Es que, en tiempos en los que los medios de comunicación y las redes sociales son un pilar en la construcción de consensos, lo que se omite es tan importante como lo que se dice.  En los últimos años, gracias al empuje de distintas organizaciones que trabajan la temática, los medios masivos están incorporando el paradigma de igualdad y diversidad de género latente en la sociedad y mostrando realidades que antes permanecían ocultas: una ficción emitida en horario central que cuenta la historia de un adolescente trans, el reemplazo del término “crimen pasional” por “femicidio” y el lenguaje inclusivo cada vez más presente, son solo algunos ejemplos.

 

Fomentar la igualdad

Sandra Chaher, presidenta y fundadora de la Asociación Civil Comunicación para la Igualdad, un ONG que busca fomentar la igualdad de género en los distintos campos vinculados a la comunicación a través de capacitaciones y monitoreo de medios y políticas públicas, afirma que “desde una óptica de derechos humanos los medios están obligados a trabajar con perspectiva de género y los Estados a promover que las empresas de comunicación, tanto públicas como privadas, trabajen en esta línea”. Y advierte que las sociedades están muy activas en el reconocimiento de la igualdad de género, por lo que, además de las responsabilidades morales y legales, “ninguna empresa o sector público puede evitar la perspectiva de género porque les quita apoyo y compra”.

Sin embargo, Chaher señala que los Estados están en deuda con la generación de políticas públicas de comunicación y género, situación que se ve agravada porque “todavía vivimos en sociedades patriarcales donde muchas prácticas refuerzan esa mirada y herramientas centrales para la deconstrucción de estereotipos de género, como la Ley de Educación Sexual Integral, se encuentran limitadas, dejando al arbitrio de cada persona formarse en estas temáticas”. Ante este vacío, recobran importancia los mensajes que circulan en el periodismo, la publicidad y ámbitos institucionales.

 

Publicidad diversa

Es por eso que el proyecto “Acciones para una publicidad no sexista y diversa”, coordinado por la periodista y licenciada en Comunicación Sonia Santoro desde la organización Foro de Mujeres del Mercosur, en gestión asociada con el programa de Fortalecimiento de Políticas de Igualdad de Oportunidades de la Dirección General de la Mujer del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, busca consensuar un documento que dé pautas de abordaje para generar publicidades no sexistas ni discriminatorias por razones de género. “Si bien la publicidad se fue aggiornando y algunas piezas que se emitían hace unos años hoy serían impensables, todavía las mujeres siguen siendo objetivizadas o cosificadas, no solo desde lo sexual sino también en los roles asignados”, explica Santoro. Por esa razón, convocaron a una mesa de trabajo a gente de la publicidad, de las universidades, expertos en comunicación y género, ONG y organismos públicos para llegar a un protocolo que “sea lo más concreto posible”.

La Agencia Presentes nació hace un año y medio para visibilizar las noticias LGTB desde una perspectiva de derechos humanos. María Eugenia Ludueña, codirectora de la agencia junto a Ana Fornaro, indica que los principales problemas pendientes son, por un lado, la invisibilización, ya que hay estudios que muestran el poco aire que tienen las noticias con protagonistas de la diversidad sexual, y por el otro el enfoque y los estereotipos con los que se tratan estos temas. “Se vincula a las comunidades trans con el consumo o la venta de drogas o con trabajos sexuales y casi nunca se da el marco por el que muchas veces las personas son obligadas a sobrevivir de esa manera porque las comunidades trans son expulsadas de los sistemas educativos y laborales”, desarrolla Ludueña, y plantea que el uso del lenguaje es el tercer tema a seguir trabajando, “porque sabemos que crea realidad y lo que no se nombra no existe”.

Construir sociedades más justas e inclusivas es un trabajo a largo plazo y que debe encararse desde todos los ámbitos. La comunicación es un campo crucial e ineludible y la tarea de muchísimas organizaciones sociales en esta arena destacable es irreemplazable para complementar las acciones que se proponen desde los ámbitos público y privado.

 

Cómo conectarse | Comunicar igualdad: www.comunicarigualdad.com.ar // www.agenciapresentes.org

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