Compartir

La productora audiovisual sin fines de lucro Planta Baja Films busca visibilizar problemáticas sociales y promover la reflexión sobre la inclusión social.

Texto Maia Pelman.

 

María Zinn tiene 28 años y siempre tuvo claro su perfil social y artístico. De chica volcó sus emociones más profundas en poesías y cuentos. También participó de actividades de voluntariado que le cambiaron la perspectiva sobre el mundo. Al finalizar la secundaria estudió simultáneamente Comunicación Periodística, en la Universidad Católica Argentina, y Letras en la Universidad de Buenos Aires. Después, se dedicó al periodismo social. Sin embargo, sentía que el lenguaje escrito no expresaba todo lo que tenía para decir. Mientras trabajaba en el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, más precisamente en el área del Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici), se dio cuenta de que quería inclinarse más por lo artístico. Y, como siempre, siguió sus deseos: se anotó en la Universidad del Cine.

Desde hace seis años, María trabaja en el área de Comunicación de la ONG Sumá Fraternidad, que busca fortalecer a otras Organizaciones de la Sociedad Civil para que obtengan financiamiento y mejoren su sustentabilidad. Allí nació la productora audiovisual Planta Baja Films, independiente de la ONG, con el objetivo de que muchas organizaciones puedan realizar sus videos y tengan material de calidad para presentar en las redes sociales.

“La productora propone darle voz y visibilizar las cosas que suelen estar más silenciadas u ocultas, y que por una cuestión de difusión, de acceso y también de recursos, no tienen esas posibilidades de darse a conocer”, explica Zinn, fundadora de Planta Baja Films.

Bolivia fue el escenario de un gran proyecto. María viajó por trabajo a la ciudad de Cochabamba para asesorar en comunicación a la ONG La Casa de los Niños, que brinda techo, salud, educación y alimentación a personas en situación de riesgo, que viven con VIH, niños abandonados con discapacidad o enfermedades graves.

A través del lenguaje cinematográfico y la productora Disturbia Cine, la joven eligió contar la historia de Juancito, un niño con hidrocefalia que adoptó el director de la ONG después de encontrarlo abandonado en un tacho de basura. Este año, el film Waway recibió una nominación como Mejor Cortometraje Internacional en el Short Shorts Film Festival & Asia de Tokio, Japón.

“Me apasiona filmar y contar desde el punto de vista artístico, desde lo profesional y desde lo vocacional. En Bolivia encontré una historia que era muy interesante contarla como ficción”, señala María, quien actualmente está editando un documental sobre la problemática de los niños abandonados en ese país, que presentará próximamente en diversos festivales.

 

Cómo conectarse

Planta Baja Films:  Facebook: Planta Baja Films // Instagram: /plantabajafilms

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here