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“Para dejar atrás la indiferencia hay que luchar contra las consecuencias sociales de la pandemia”

Se realizará este 15 de noviembre bajo el lema “Tiende tu mano al pobre”, por invitación del Papa Francisco.

 

Frente a la dura realidad impuesta por la crisis social que vive el país y el mundo por la pandemia de COVID-19 y bajo el lema “Tiende tu mano al pobre”, este 15 de noviembre se llevará a cabo, por cuarto año consecutivo, la Jornada Mundial de los Pobres, iniciativa establecida por el Papa Francisco.

“La pandemia, con sus consecuencias tan dolorosas, ha sido la ocasión para que estrechemos lazos de cooperación y coordinación con otras organizaciones de asistencia y promoción. El aporte solidario de la sociedad y el trabajo admirable de los voluntarios, son los nervios vitales con los que se sostienen los servicios más variados, que Caritas brinda desde los centros urbanos hasta los parajes más remotos del país”, señaló monseñor Carlos Tissera, presidente de Cáritas Argentina. Y agregó “A raíz de la crisis, los convenios con el Estado nacional se han fortalecido a nivel de sus aportes. La experiencia de articulación ha sido una experiencia positiva, guiada por los principios de autonomía y de colaboración”.

La convocatoria apunta a que las personas “dejemos de lado la indiferencia, porque no podemos sentirnos `bien´ cuando un miembro de la familia humana es dejado al margen y se convierte en una sombra”. Por eso destaca que, en estos tiempos en que se han puesto en crisis muchas certezas “redescubrimos la importancia de la sencillez y de mantener la mirada fija en lo esencial” y de “volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo”.

Según informó en fecha reciente el Indec la pobreza en Argentina es de 40,9% (un 5,5% más que en 2019) y el índice de indigencia ascendió al 10,5% (contra el 7,7% del 2019). En tanto, la economía en su conjunto cayó un 19,1%, la desocupación aumentó al 13,1% y la inflación llegó al 42,8%. Estos índices reflejan pálidamente la realidad que se ve en los comedores, merenderos y centros comunitarios de Cáritas, en el conurbano bonaerense y las grandes ciudades del interior.

La pandemia puso de manifiesto la gigantesca desigualdad social que miles de argentinos sufren en nuestro país, que dificulta la posibilidad de cumplir normas sanitarias por falta de servicios básicos y obliga a millones a subsistir con empleos informales u ocasionales. La realidad atraviesa además a las familias más pobres en su vida cotidiana, desde el acceso a la salud hasta la conectividad para la integración al sistema educativo. Y con el pasar de los meses se observa el marcado crecimiento de una nueva realidad, la de los pequeños comerciantes, emprendedores, profesionales y familias que por falta de ingresos tienen que pedir ayuda o comida, por primera vez.

Cáritas Argentina acompaña a las personas que sufren el peor rostro de la pandemia, para lograr su inclusión social, para transformar sus vidas a través de la ayuda material concreta, la presencia y la contención. Y con la Jornada Mundial de los Pobres ayuda a la sociedad a cambiar actitudes para con las personas pobres, trabajando juntos por el bien común, viendo en el prójimo el rostro de Cristo.

Desde Cáritas hacemos todo lo posible no solo para satisfacer las necesidades inmediatas, sino para transformar las realidades que están en la base de las estructuras de pobreza: promovemos activamente la educación, la capacitación, la cultura del trabajo, el desarrollo comunitario y la integración de las personas a su propio entramado social.

“Caritas, la Iglesia, sigue respondiendo a los emergentes de esta crisis y al mismo tiempo pensando en los temas estructurales. Tierra, techo y trabajo son desafíos centrales en la recuperación de este tiempo” explicó Mons. Tissera, y continuó “Creemos profundamente en la necesidad de construir los diálogos necesarios para encontrar cambios concretos y sostenibles para enfrentar el contexto de crisis, la pandemia, y para torcer el rumbo de una pobreza estructural creciente y multidimensional.”

Esta Jornada de los Pobres es un llamado a todas las personas de buena voluntad, levantando la mirada más allá de las discusiones sobre teorías políticas o económicas, para centrar nuestra atención en las personas que más sufren, para darnos cuenta de que existen, que son muchas y que entre todos tenemos el deber de darles urgente respuesta a sus necesidades más vitales.

“Tender la mano -destaca el Papa- es un signo que recuerda inmediatamente la proximidad, la solidaridad, el amor. Tender la mano hace descubrir, a quien lo hace, que dentro de nosotros existe la capacidad de realizar gestos que dan sentido a la vida” – Papa Francisco.

Cáritas en pandemia

Cáritas es desarrollo humano integral, por eso, desde el comienzo de la emergencia se desplegaron varias líneas de trabajo: la más visible es la ayuda alimentaria y sanitaria que se ofrece a través de comedores, merenderos y puestos móviles para situaciones de calle. Paralelamente se ha multiplicado exponencialmente la entrega de bolsones con alimentos, viandas y kits de higiene para la prevención del contagio que se distribuyen a través de las parroquias, capillas y centros misionales del país. Esta ayuda ya se ha extendido a más de 2.500.000 personas.

También se está trabajando en los barrios más humildes para que las familias puedan acceder a ingresos para su subsistencia. Para tal fin, se ofrece acompañamiento para el acceso a las ayudas de emergencia del Estado, y se brinda colaboración para la reactivación local de las actividades laborales, en momentos en que las posibilidades de trabajo informal están cerradas.

Paralelamente se están creando mecanismos de apoyo a los sistemas de salud en los sectores más expuestos. En parroquias y centros barriales, se han creado refugios para que puedan vivir personas en situación de calle y -principalmente- adultos mayores que no tienen posibilidades materiales para guardar un aislamiento preventivo.

En muchos Centros Barriales a los que asisten personas con problemas de adicciones no sólo se han creado espacios de aislamiento, sino también se han realizado experiencias notables, donde los jóvenes en recuperación se ocupan de llevar alimentos y acompañar a los abuelos que viven solos en el barrio. Estos Centros Barriales además están en contacto con los organismos de salud para ofrecerles vacunas, remedios y cuidados médicos. Esta iniciativa ha sido reconocida y acompañada por Cáritas Internationalis por su carácter preventivo y por la participación comunitaria que implica su implementación.

Pensando también en el cuidado de los niños y jóvenes en edad escolar, se están llevando adelante numerosas iniciativas para achicar las desigualdades del acceso a la educación. Así, en muchos espacios de Cáritas se ofrece apoyo escolar virtual y un acompañamiento que brinda contención, integración y también esparcimiento.

Como el trabajo se realiza en comunidad, la propuesta es integral, ofreciendo a las familias meriendas reforzadas, bolsones de alimentos, colaboración para acceso a subsidios, becas, campañas de prevención y entrega de kits de higiene (alcohol, alcohol en gel, jabón, lavandina, etc.) y tapabocas.

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