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Distintos grupos brindan contención a personas que sufrieron la pérdida de seres queridos. La escucha y el acompañamiento son clave en la búsqueda de un nuevo sentido de la vida y la muerte.

 

Texto Sabrina Pozo

 

Se tiende a pensar el duelo como una experiencia individual, un proceso personal y solitario que, sin duda, lo es; pero el verdadero trabajo de esa etapa es encontrar con quién atravesar ese tiempo de soledad. Se trata de acompañar a las familias para que no estén solas frente al fallecimiento de sus seres queridos y de darles a estas muertes un sentido compartido.

La importancia de la compañía ante el duelo quedó en evidencia con la prohibición de asistir a velatorios y funerales en las épocas de mayor virulencia de la pandemia. Los grupos de apoyo ante esas situaciones funcionan como encuentros de ayuda, donde las personas que experimentaron la muerte de un ser querido pueden encontrar un espacio para, no sólo expresar su dolor, sino también aprender a través de él.

 

El amor es más fuerte

Renacer nació hace 33 años como una asociación de ayuda mutua que organiza encuentros entre padres y madres en 17 provincias, bajo la premisa de que el sufrimiento por la pérdida de un hijo no es una enfermedad y que es posible transformar el dolor propio en el contacto y la ayuda a otros.

Vivian Mastellone integra esta entidad desde hace siete años. Hoy participa y colabora en la coordinación de grupos que tienen sede en Almagro y Avellaneda. “Cuando llegamos al grupo sentimos que es el dolor y el sufrimiento lo que nos une, que serán eternos, y percibimos que ese sufrimiento no difiere por edades o por la forma en que partieron nuestros hijos. Y es a través de la ayuda mutua entre pares que comprendemos que el amor es más fuerte que el dolor”, cuenta a Tercer Sector.

Los grupos son gratuitos y abiertos e incluyen e integran en su participación, no sólo a padres de personas fallecidas, sino también a otros familiares y amigos de ellas. La moderación de cada reunión está a cargo de un padre o madre, de forma rotativa, son semanales y duran dos horas. Los sábados de 15 a 17 horas se hacen en la sede de Renacer Avellaneda Centro y los lunes de 19.30 a 21.30 en la de Almagro.

“Los padres que asistimos a Renacer apostamos a una nueva vida digna, diferente. No nos sentimos solos, pasamos a formar parte de una nueva familia, la de Renacer, a la que nuestros amados hijos de alguna manera nos acercaron. Todo vuelve a tener sentido y logramos que la vida de nuestros hijos tenga un valor mucho más grande, son ellos nuestra fuerza motora”, agrega Mastellone.

Desde el área de Cuidados Paliativos del Hospital Italiano, que dirige el doctor Carlos Cafferatta, desde hace cinco años comenzaron a funcionar los grupos de Medicina Paliativa. Al principio eran talleres semanales presenciales de una hora y media de duración. Luego, en respuesta a la demanda de los pacientes, incorporaron un taller de duelo mensual comunitario abierto para acompañar distintas pérdidas.

Mariana Attwell es Doctora en Psicología y coordinadora general y responsable del Programa Empatía en acción, en el equipo de Cuidados Paliativos del Italiano. Según explica la especialista, “el acompañar en duelo nos implica crear las condiciones para hacerlo de forma delicada, presente y creativa. El camino del duelo requiere de un trabajo de revisión permanente sobre diferentes temas necesarios de abordar”, detalla Mariana.

Durante 2021 incorporaron tres dispositivos virtuales diferentes en torno del duelo: un Taller de inicio, otro de Duelo terapéutico y el Taller Comunitario, además de los acompañamientos individuales gratuitos para quien lo necesite. “Es un trabajo que surge a través de la experiencia de acompañar a nuestros pacientes en fin de vida, y desde el duelo nos permite seguir acompañando a sus familiares. Fuimos procesando el trabajo e integrando las necesidades de nuestra comunidad, escuchando los emergentes que había en el hospital y afinando los dispositivos planteados a las diferentes necesidades de los pacientes de distintos sectores del establecimiento”, agrega Attwell.

 

Mucho más que vecinos

El Programa de Salud Mental Barrial (Psmb) depende del Hospital Pirovano y está conformado por los vecinos del barrio de Coghlan y alrededores. Funciona a partir de talleres de ayuda mutua que se constituyen en los espacios ociosos dentro del establecimiento o en bares, clubes, plazas u otros hospitales que se prestan voluntariamente.

Los vecinos animadores (puede también llamárselos coordinadores) de los talleres son el corazón del programa. Son voluntarios que, si bien pueden tener diversas profesiones, no hacen ostentación de títulos y honores salvo el de vecino, que es esencial para el ejercicio de su función dentro del Psmb.

Respecto del duelo hay dos enfoques que se complementan. Uno, tiene que ver con talleres ligados a esa instancia y a la perdida de seres queridos, que se da los días lunes, a las 19 vía Meet. El otro, con una temática más transversal y que entrelaza distintos temas como la muerte y las emociones, se ofrece los miércoles a las 19, vía Zoom.

Lo que queda claro es que el duelo y el amor no son polos opuestos, sino que se complementan a la hora de buscar respuestas a la alternativa de seguir viviendo sin la persona amada que ya no está. Nadie debería transitar un duelo solo; el amor es la única respuesta para trascenderlo.

 

Cómo conectarse

Grupo Renacer: Facebook Grupo Renacer | gruporenacer@gmail.com

Grupos del Hospital Italiano: (011) 4959-0200

Programa de Salud Mental Barrial del Hospital Pirovano: saludbarrial@talleresdelpirovano.com.ar

 

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