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A pesar de la crisis global ocasionada por la pandemia, la demanda de energía renovable continúa en aumento. A nivel local se afianza la agenda hacia la diversificación de la matriz energética, en la que el transporte sustentable desempeñará un rol clave.

Texto Flor Beniaminovich.

 

La pandemia generó cambios a nivel global y para todas las industrias. En este sentido, el mercado energético también verá el impacto. La demanda de energía durante 2020 podría disminuir alrededor de un 6 por ciento. Se trata de una reducción absoluta sin precedentes, según la proyección de la Agencia Internacional de Energía (AIE). Pero su impacto no será igual para todas las fuentes: en lo que va del año, el petróleo experimentó una caída en el consumo del 30 por ciento versus el año previo; al mismo tiempo, durante el primer trimestre de 2020, la demanda de energía renovable aumentó aproximadamente un 1,5 por ciento. Las decisiones políticas sobre cómo se utilizarán los fondos y las medidas de estímulo tras la pandemia serán clave en el desarrollo futuro de las diversas fuentes de energía.

En promedio, en lo que va del año, las energías renovables participaron del 8,7 por ciento de la demanda total de electricidad nacional. Aún se está lejos del 12 por ciento de participación que la ley 27.191 fijó como meta a cumplir al último día de 2019. La legislación establece alcanzar un consumo que ascienda al 20 por ciento para 2025.

Sobre las perspectivas a futuro, la coordinadora interna y referente de relaciones institucionales de la Cámara Argentina de Energías Renovables (Cader), Florencia Castagnani dice: “Hay que avanzar con lo que ya se instaló y sumar nuevas iniciativas. Recientemente, nos reunimos con el Secretario de Energía de la Nación, Sergio Lanziani, y se sentaron las bases de una agenda para la promoción del sector. Coincidimos en que es importante trabajar para diversificar la matriz y acelerar el proceso de descarbonización de energía. En esta reunión, también se habló sobre el desarrollo de una planificación para ampliar el sistema de transporte de electricidad. Esto es fundamental para que el sector pueda seguir creciendo”.

Castagnani señala que la pandemia tomó por sorpresa al sector. “En este contexto nos encontramos con demoras logísticas y económicas. Desde Cader estamos acompañando para que se pueda seguir avanzando”, destaca.

 

Lo que vendrá

Desde el sector privado hay diversas iniciativas para apalancar el desarrollo de energías renovables. El director de Asuntos Corporativos de Genneia, Gustavo Castagnino, señala que en la actualidad, la firma tiene “160 MW en construcción: el parque eólico Chubut Norte II, y los proyectos III y IV, junto con Pan American Energy. Si bien el escenario de pandemia y aislamiento han enlentecido el avance y fechas estimativas de finalización, continuamos con su proceso de obra siguiendo cada protocolo que garantice la seguridad de los colaboradores y la sociedad”.

La empresa representa más del 20 por ciento de la energía renovable de la Argentina y más de 30 por ciento de la industria eólica. Según Castagnino, se está avanzando con una lógica clara de liderar el desarrollo de las energías renovables del país. Agrega: “Confiamos en que, en el futuro, el sector va a seguir creciendo en la generación de energía en pos de un país más sustentable. Por ello, estamos apostando a la investigación de nuevas tecnologías como el storage (almacenamiento); que será un complemento sin dudas esencial para que las energías limpias sean previsibles y se puedan utilizar cuando el sistema lo requiera. También, establecimos el Centro operativo de control (Ceco), que desarrollamos el año pasado y que nos permite visualizar la situación de todos nuestros activos renovables del país, de forma remota”.

Algunas empresas están explorando nuevos proyectos. Por ejemplo, Y-TEC, la compañía de tecnología de YPF y el Conicet, lanzó el Consorcio para el Desarrollo de la Economía del Hidrógeno en Argentina. La iniciativa busca conformar un espacio de trabajo colaborativo entre empresas integrantes de la cadena de valor del hidrógeno. A principios de julio se realizó un encuentro virtual del que participaron más de 40 firmas interesadas en ser parte de la industrialización del sector. Se prevé que, a nivel mundial, durante los próximos diez años se magnifique el desarrollo del hidrógeno como un vector energético con bajas emisiones de carbono, convirtiéndolo en una pieza fundamental en la descarbonización industrial. La Argentina posee excelentes condiciones naturales para la generación de hidrógeno, a través de sus recursos renovables y sus reservas de gas natural.

 

Movilidad limpia

El Gerente General de Sustentabilidad de Toyota Argentina Eduardo Kronberg cuenta que se firmó un acuerdo con la empresa YPF Luz para alcanzar el desafío de cero emisiones en planta. YPF Luz provee energía eólica a la planta de Zárate, que hoy representa el 35 por ciento de la energía que se necesita para producir.

Las cero emisiones en los vehículos nuevos también son parte de los desafíos de la automotriz. Kronberg enfatiza: “Hemos reforzado las campañas que comunican las ventajas de la tecnología híbrida, la cual consideramos como el puente hacia nuevas formas de propulsión alternativa. Y también dimos un paso más hacia delante, porque el último año hemos incorporado tres nuevos modelos híbridos en nuestro país (uno de producción regional), lo cual reafirma el proceso de electrificación que inició la compañía en todo el mundo”.

Por su parte, Scania Argentina decidió apostar por las renovables y recientemente anunció que su fábrica ubicada en Tucumán y los puntos de servicio de su red de concesionarios comenzaron a consumir solamente energía renovable. Esto la convierte en la primera empresa fossil free de la industria automotriz local. Desde abril, seis aerogeneradores ubicados en el Parque Los Olivos, en Achiras, provincia de Córdoba, proveen a la compañía los 22.400 MW necesarios al año para el funcionamiento de su operación industrial y comercial en todo el país. El acuerdo fue realizado con Central Puerto S.A., empresa dedicada a la provisión de energía.

Entre las consecuencias que dejará la pandemia se cuentan el temor al uso del transporte público, por lo que el negocio de las bicicletas y monopatines eléctricos avanza como primera opción de traslado para muchas personas. Desde Rodar Electric, empresa que fabrica vehículos eléctricos, con sedes principales en La Plata y Ciudad de Buenos Aires, sostienen que durante la cuarentena experimentaron un crecimiento en las ventas del 230 por ciento.

“Para evitar contacto cercano con otras personas, muchos se están volcando al transporte eléctrico unipersonal. Si el Estado facilita acceso al financiamiento sin tantos requisitos, realmente este tipo de movilidad se puede imponer y quedarse para siempre”, afirma Juan Martín Savage, fundador de la firma.

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