Compartir
blank

A 10 años de su desembarco en la Argentina, el fenómeno internacional de las charlas TED se convirtió en un éxito. En 2019, más de 40 mil personas se inscribieron en el encuentro anual, mientras que los videos de las conferencias suman más de 50 millones de reproducciones en internet.

Texto Eduardo Santachita.

 

Miguel era un adolescente de Villa Regina, Río Negro, pero su mente estaba siempre viajando por el espacio. Una noche de 1976 siguió por radio cada detalle de una misión de la Nasa que buscaba aterrizar una sonda en Marte. Al otro día, supo por el Diario Río Negro que el proyecto Viking había sido un éxito. Miguel San Martín actualmente es jefe de Ingeniería del Jet Propulsion Laboratory de la Nasa y se dedica a aterrizar sondas en Marte. No es famoso, pero una tarde se subió a un escenario para contar con pasión su trabajo, y al salir, lo esperaba una multitud para saludarlo, para conocerlo mejor. ¿Qué hubo entre ese sueño de 1976 y el aplauso de un auditorio lleno? Una charla TED.

“Uno de nuestros objetivos es identificar a gente que haya hecho cosas increíbles y ayudarlos a comunicar sus proyectos e ideas. Convertir a esas personas desconocidas en estrellas de rock”, se entusiasma Gerry Garbulsky, director de TED en español y curador de TEDxRíoDeLaPlata, la versión local de esta serie de conferencias que no duran más de 18 minutos y buscan generar un impacto positivo en la sociedad.

 

La historia

Un arquitecto puso la primera piedra en 1984 en California, Estados Unidos. Interesado por la Tecnología, el Entretenimiento y el Diseño (de ahí la sigla TED). Empezó a dar una charla por año, a la que asistían sus amigos. En 2001 vendió su emprendimiento a Chris Anderson, el actual propietario de TED, que la convirtió en una ONG sin fines de lucro.

La explosión y el mayor crecimiento se produjo en 2006, cuando las charlas comenzaron a ser subidas a internet. Actualmente, los videos suman miles de millones de visualizaciones. Las temáticas son muy variadas: arte, ciencia, tecnología, educación, emprendimiento, siempre y cuando sean inspiradoras y efectivas. “TED se convirtió en un estándar de cómo comunicar ideas para que tengan impacto. Los oradores son preparados meses y meses para dar la charla de su vida”, explica Garbulsky.

Si bien la mayoría de las exposiciones son en inglés, el arduo trabajo de gran cantidad de voluntarios permite que las charlas estén subtituladas en más de cien idiomas. De todos modos, Garbulsky aclara que si lo que se pretende es difundir ideas que valen la pena, deben estar originadas en muchos lenguajes. “No es lo mismo en tu idioma que con subtítulos, el contenido te llega más al corazón. Además, los diferentes puntos de vista enriquecen la discusión global, y ese punto de vista no puede ser sólo anglosajón”, dice.

 

Siembra de temas

En la Argentina el primer evento, allá por 2010, se organizó en un salón de fiestas infantiles al que asistieron 67 personas. Casi diez años después, 20 mil espectadores disfrutaron a sala llena, las dos funciones realizadas en Tecnópolis, con entrada gratuita. “No cobrar entrada es una decisión filosófica y estratégica, no queremos que la asistencia dependa del poder adquisitivo”, se enorgullecen los organizadores locales, entre los que se encuentran Mariano Sigman, Melina Furman y Diego Golombek, entre otros. “Habíamos detectado que la mayoría de nuestras conversaciones, tanto en el trabajo como en la facultad o en la mesa familiar, estaban amarradas al corto plazo y la coyuntura. El último gol de Messi, la farándula, un escándalo político… y creemos que si solamente hablamos de esas cosas es poco probable que podamos construir nuestro propio futuro”, explica Garbulsky. Y agrega: “La idea es sembrar nuevos temas de conversación”.

Otro objetivo que se trazó TEDxRíoDeLaPlata podría definirse como pedagógico: “Varios de los que nos juntamos para hacer algo como TED en la Argentina teníamos hijos chicos y coincidimos en que no tenían modelos positivos en los cuales inspirarse”.

 

Obsesión por la educación

Desde 2009, a lo largo de nuestro país se pararon en el círculo rojo más de 300 oradores, y a la mayoría le cambió la vida gracias a la experiencia. “Eso nos hizo pensar en hacer algo que impacte en el sistema educativo, que en parte es obsoleto y además sufre una gran inequidad”, relata Garbulsky, y añade: “Vimos que los más transformados por las charlas son los oradores y quisimos que los estudiantes secundarios transitaran un camino similar”. Para llevar la experiencia a las escuelas, hace alrededor de cinco años crearon los Clubes TED-Ed, que se dedican a capacitar a los docentes para que puedan convertirse en mentores de sus alumnos, con el objetivo de que construyan una idea y aprendan a contagiar su pasión a los demás. El primer año se probó en ocho escuelas porteñas, al año siguiente fueron ochocientas y en 2019 formaron parte del programa ocho mil instituciones educativas de nivel secundario de todas las provincias. “Los chicos nos cuentan que es la primera vez en el proceso educativo que su voz importa y los padres nos dicen que, gracias a esto, los hijos quieren contar lo que hacen en la escuela. Los chicos salen transformados del proceso”, concluye Garbulsky.

 

Postular oradores

En la página web de TEDxRíoDeLaPlata existe la posibilidad de recomendar oradores para futuras charlas. El único requisito es que sean “gente descollante en cualquier actividad o campo del quehacer humano que quiera compartir su visión y su pasión. Los que imaginan lo imposible, los que van contra la corriente, los que no entran en ningún molde. Los que puedan maravillarnos, sorprendernos y motivarnos. A pensar y a hacer. Y que puedan hacerlo en 18 minutos o menos.”

 

Cómo conectarse

TED: www.ted.com

TEDxRíoDeLaPlata: www.tedxriodelaplata.org

Clubes TED-Ed: www.clubesteded.org

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here