Compartir

La Red Lickan, de la comunidad colla de Tolar Grande, es una propuesta turística que permite a los visitantes involucrarse con las costumbres y la cultura de los pueblos originarios de la Puna salteña.

 

Texto Penélope Canónico.

 

Descubrir la naturaleza en su estado más puro es hacer un recorrido a lo largo y a lo ancho de un circuito cultural. La experiencia es posible de vivenciar gracias a los emprendimientos comunitarios de grupos rurales y de pueblos originarios, quienes desarrollan proyectos turísticos asociativos en torno de sus modos de vida ancestrales.

En este contexto, Red Lickan, de la comunidad colla de Tolar Grande –localidad fundada en 1945 y asentada a 380 kilómetros de la capital salteña–, impulsó un proyecto asociativo y cooperativo para lograr que las familias locales sean las responsables y beneficiarias directas de la actividad turística, generando nuevas fuentes de trabajo a partir del apoyo de las autoridades municipales.

“Los viajantes se llevan a sus casas una experiencia única. Los hacemos sentir uno más entre nosotros para que se vayan conformes y puedan recomendarnos con otras personas. En definitiva, el turismo rural comunitario nos brinda la oportunidad de generar trabajo, revalorizar nuestra cultura y quedarnos a vivir en nuestra tierra”, expresa Gabriela Cruz, responsable de la central de reservas de Lickan en Salta.

 

Oferta de servicios

Hospedajes familiares: los espacios donde se brinda el servicio de alojamiento son viviendas o construcciones adyacentes a las residencias de los vecinos. Cada una cuenta con una o hasta tres habitaciones destinadas exclusivamente para los pasajeros, garantizando su comodidad, seguridad y privacidad. A la hora del desayuno, los productos regionales son grandes protagonistas y, además, hay un espacio destinado especialmente para que los visitantes disfruten de una variada oferta de documentales sobre la cultura local. “Brindamos un servicio de buena calidad y nos aseguramos de que los viajeros tengan una experiencia inolvidable, respetuosa y amigable”, destaca Marina Delponti, técnica del emprendimiento de turismo rural y comunitario.

El turista también tiene la posibilidad de visitar un centro artesanal donde se ofrecen manufacturas textiles como tapices, gorros, guantes, medias, ponchos, chales u objetos tallados de piedra ónix con distintos diseños, fundamentalmente figuras de los animales autóctonos de la zona. Además, la propuesta incluye un taller vivencial que no sólo refleja el arte y la identidad ancestral andina, sino que le permite al viajante confeccionar con sus propias manos una prenda de abrigo para llevarse como recuerdo. “El objetivo es transmitirles a los visitantes nuestros saberes aprehendidos y heredados, haciéndolos partícipes de los procesos de elaboración artesanal para que puedan crear piezas únicas con la impronta de nuestra identidad”, explica Gabriela Cruz.

Otra de las propuestas son los paseos guiados y las expediciones de montaña para que los turistas opten por la combinación que les resulte de interés. De este modo, pueden conocer la mirada de los pobladores locales, sumergirse en la historia y en la forma de vida del pueblo, vivenciando el encuentro intercultural en armonía con la naturaleza.

Ceremonia a la Pachamama: se desarrolla durante el 1 de agosto y se inicia con el recorrido a pie hacia el Cerro Sagrado, donde se puede disfrutar de un encuentro intercultural con la comunidad local, experimentando la integración con la naturaleza e intercambiando vivencias basadas en el respeto mutuo y la solidaridad.

Ascenso a la montaña sagrada Macón: tiene lugar en el mes noviembre. La expedición tiene como objetivo central dar gracias por el agua que la montaña provee en una zona árida de la Puna salteña. El recorrido dura unas doce horas y los visitantes son acompañados por los pobladores locales. El paisaje que se vislumbra en el trayecto es singular y sorprendente: se puede ver en su inmensidad el salar de Arizaro, uno de los más extensos del planeta, los picos nevados de los volcanes Llullaillaco, Socompa y Aracar.

Esta experiencia de turismo rural comunitario permite que los pueblos originarios y las familias campesinas ejerzan un papel central en su desarrollo, gestión y control, y distribuyan los beneficios obtenidos en forma colectiva. Es una forma de ampliar y de diversificar las opciones productivas de las comunidades con el propósito de complementar las economías de base familiar.

 

Cómo conectarse: Central de Reservas: 0387 154 419 989 // redturismocomunitariolickan@gmail.com // Facebook: Lickan Red de Turismo Comunitario de Tolar Grande // www.tolargrande.gob.ar

 

No hay comentarios

Dejar una respuesta