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El proyecto LaTé está integrado por jóvenes voluntarios que comparten su arte a través de comedias musicales que presentan para los chicos en organizaciones sociales, hospitales y comedores.

Textos: Florencia Tuchin

Compartir la magia del teatro con familias en situación de vulnerabilidad es el motor de LaTé, Elenco Solidario. El proyecto, con catorce años de trayectoria, está integrado por jóvenes voluntarios que durante los fines de semana ponen en escena una obra de comedia musical infantil en hospitales, merenderos, hogares y colegios. Durante el año pasado realizaron 25 funciones para más de 800 chicos.

LaTé lleva el teatro a lugares donde este bien cultural no suele llegar. “Durante la primera mitad del año ensayamos la obra, preparamos la escenografía, el vestuario, las canciones y el guión. Como queremos llevar un producto de buena calidad, le dedicamos mucho tiempo al ensayo. Desde agosto hasta diciembre nos ponemos en contacto con distintos lugares para llevar la comedia musical cada fin de semana a través de dos elencos”, cuenta Magalí Greisoris, voluntaria de la organización.

Una vez terminada la función, los actores amateurs proponen un momento de juego y baile con los niños. La intención es que ellos se apropien del encuentro y pasen de ser espectadores a protagonistas de la escena.

“La propuesta está pensada para que pueda ser compartida en familia. Se espera que grandes y chicos disfruten de la experiencia. En la obra hay un personaje que menciona constantemente refranes populares y él es el nexo con los adultos”, dice Greisoris. Desde LaTé se considera al arte como una herramienta transformadora capaz de dejar una marca significante en la vida de las personas y uno de sus principales objetivos es poder replicar el proyecto en distintos barrios y localidades.

Este año concretaron una alianza con la ONG SonRisas, en cuya sede los chicos tuvieron la oportunidad de ver la obra en varias ocasiones y donde se dictará un taller para conformar un elenco con adolescentes del municipio bonaerense de Esteban Echeverría. “Uno de los jóvenes que creció en SonRisas nos vio cuando tenía 9 años. Cuando terminó la obra se acercó y me dijo que él quería actuar cuando fuera más grande. Ahora va a tener la posibilidad, finalmente lo estamos concretando”, se entusiasma Greisoris.

Los voluntarios suelen crear una nueva comedia musical cada dos años y para 2017 tienen planeado interpretar una obra basada en una gran cadena de favores donde los personajes se irán ayudando, enlazando y enfrentándose a distintas problemáticas, atravesando así, en cada escena, un aprendizaje. De esta manera, se trabajará la aceptación de la diversidad y la singularidad, los derechos del niño y el cuidado de la tierra.

 

Cómo conectarse

Proyecto LaTé: somoslate@gmail.com

 

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