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Con el impulso del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, cuatro comunidades rurales y de pueblos originarios comercializan sus productos a través de una plataforma web que les permite darse a conocer en todo el mundo.

Texto Marysol Antón.

 

La riqueza cultural de la Argentina es tan inmensa que era injusto que muchas producciones de comunidades rurales y de pueblos originarios no pudieran salir de su zona de influencia ni crecieran en demanda. En un intento por revertir esta situación, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) creó Somos Fibra, una marca de indumentaria y accesorios para el hogar que se ofrecen a través de una plataforma de comercio electrónico.

El proyecto comenzó a gestarse el año pasado en la Coordinación Nacional de Transferencia y Extensión del Inta. “Ya veníamos trabajando a través de seminarios y laboratorios con algunas comunidades, es una actividad que hacemos desde siempre. Entonces, con la curaduría de Marcela Molinari, directora de la Feria Puro Diseño, hicimos una primera selección de cuatro grupos de artesanos: Red Puna, Makiwan, CUM y El Kakán”, describe Marcela Duhalde, directora creativa de Somos Fibra y responsable de Inta Diseño.

¿Cómo fue el proceso para elegir a las organizaciones? “Pensamos en las que ya conocíamos, en las que ya tenían una gimnasia de comercialización para empezar a trabajar de una manera sólida: con stock, con posibilidad de responder ante demandas sorpresivas”, explica Duhalde. Y tuvieron razón en prepararse, ya que en los primeros diez días vendieron prendas por 85 mil pesos.

Somos Fibra comenzó su actividad a fines de agosto y hoy ya recibe pedidos de mayoristas, incluso algunos internacionales. “Seguimos vendiendo de manera constante. Es sorprendente porque somos la primera experiencia online de Intea, por lo que tuvimos que especializarnos y recurrir a terceros que ya tienen experiencia en el área”, cuenta Lucas Gómez, gerente general de Innovaciones de Tecnología Agropecuaria, una empresa de capitales mixtos que no busca maximizar sus ganancias sino generar recursos para reinvertir en nuevas colecciones. Además, las compras a las comunidades se hacen siguiendo las reglas del comercio justo.

Como parte del proceso de creación de la marca, el equipo de Somos Fibra se ocupó de responder a las demandas de las comunidades. En este sentido, se les brindó a los artesanos asesoramiento técnico para lograr el objetivo de generar una oferta dirigida a un mercado amplio y también algunas estrategias de comercialización. “Esto se hizo teniendo en cuenta a las materias primas y a las técnicas en un primer lugar, para que se luzcan”, aclara Duhalde. El resultado de todo este trabajo fue la primera colección de Somos Fibra y ya se prepara la segunda, para la que se sumarán nuevas comunidades.

 

Las protagonistas

Las cuatro comunidades seleccionadas para ser parte de Somos Fibra son del Noroeste del país.

Red Puna: es una organización que nuclea a cooperativas, asociaciones, comunidades campesinas y de pueblos originarios de la Puna jujeña y la Quebrada de Humahuaca. Crían llamas ancestralmente, luego las esquilan y acopian la fibra que en parte venden, mientras que   una porción cada vez mayor la transforman en productos a través del telar y diversos tipos de tejidos para comercializarla bajo su marca colectiva. Ochenta familias de esta organización participan activamente de las colecciones.

Comunidades Unidas de Molinos (CUM): Agrupa a 24 comunidades campesinas y de pueblos originarios del Valle Calchaquí salteño, en cercanías de la ruta nacional 40. Generalmente son las mujeres las que crían las ovejas en rebaños mixtos con cabras. Ellas esquilan a mano sus animales y luego realizan el hilado con huso mientras los acompañan a pastar en el cerro. Finalmente, con los hilados las mujeres tejen a mano y son los hombres quienes realizan los tejidos en telar.

ElKakán (Cooperativa Agroforestal Jóvenes): Nuclea a 20 familias de productores de la localidad de Palo Blanco del departamento de Tinogasta, en la Puna catamarqueña. A través de esta marca comercializan comestibles, vinos y artesanías de su producción. Desde el año pasado también trabajan en la conservación y el curtido artesanal de cueros de cabra y oveja. La línea de marroquinería que forma parte de la colección es liderada por los integrantes más jóvenes de la organización, que buscan generar alternativas de trabajo local sostenido.

Makiwan (Creando con nuestras manos): Es una joven organización comercial que desde 2016 reúne a distintas agrupaciones de artesanos rurales de Jujuy. Estas comunidades basan su economía en la cría de llamas y su utilización integral, principalmente para autoconsumo. Con la fibra de estos animales, 150 familias producen tejidos en telar y técnicas de tricot que venden en su local de la localidad de Purmamarca. La colección que se presenta en Somos Fibra ha sido elaborada en talleres de diseño colaborativo, con una artesana por cada comunidad involucrada.

 

Cómo conectarse | Somos Fibra: www.somosfibra.com.ar

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