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A 24 años de la sanción de la Ley Nacional de Accesibilidad, persisten múltiples obstáculos para las personas con movilidad reducida que circulan por la Ciudad de Buenos Aires y el resto del país.Rallydades la campaña de la organización Acceso Ya para visibilizar esta situación.

 

Texto Florencia Tuchin.

 

El 66 por ciento de las estaciones del subterráneo no son accesibles para personas con discapacidad motriz o movilidad reducida. Esta cifra muestra una de las tantas barreras arquitectónicas con las que cuenta la Ciudad de Buenos Aires y el panorama es similar en el resto del país. Para visibilizar esta situación,desde hace doce añosla organización Acceso Ya organiza un rally urbano en el que personas con y sin discapacidad motriz recorren la ciudad en sillas de ruedas.

“Elegimos realizar Rallydadporque consideramos que solo poniéndonos en el lugar del otro seremos capaces de sentir, comprender y entender las dificultades que deben enfrentar las personas con discapacidad motriz o movilidad reducida al transitar la ciudad y la importancia de contar con un entorno libre de barreras arquitectónicas, urbanas y en el transporte,tal como lo garantiza la Ley Nacional de Accesibilidad (24.314). Justamente, elegimos el 15 de marzo por conmemorarse el aniversario de la sanción de dicha norma, que fue sancionada en 1994. Sin embargo, a casi 24 años de su promulgación, es evidente que mucho queda por hacer para lograr su cumplimiento pleno. Esta fue la 12° edición de Rallydad, el único rally en silla de ruedas, que se ha llevado a cabo en distintos barrios porteños y ciudades del Gran Buenos Aires”, cuenta María Josefina Macías, coordinadora de Acceso Ya.

Según el último censo (2010), el 12,9 por ciento de la población de Argentina vive con alguna discapacidad. Son alrededor de 5 millones de personas, de las cuales más de 800 mil tienen discapacidad motriz. Si a este número se le suman las personas con movilidad reducida permanente o transitoria, como ancianos, lesionados, embarazadas y niños pequeños, la accesibilidad se trasforma en un problema de mayorías.

Las barreras arquitectónicas a las que se enfrentan diariamente las personas con movilidad reducida son la falta de rampas en las esquinas o en los accesos a edificios públicos y privados. “En caso de que no sea posible realizar una rampa, corresponde la colocación de un ascensor o plataforma elevadora que garantice no solo el acceso sino también la libre circulación horizontal y vertical en el lugar, pero estotampoco sucede. Otra barrera la representa la ausencia de baños adaptados que garanticen la permanencia de una persona con movilidad reducida en el lugar”, agrega Macías.

Otros obstáculos urbanos son las veredas rotas y la falta de señalética, como así también la insuficiente accesibilidad al sistema de transportes públicos.Por otro lado, están las barreras de índole cultural que terminan convirtiéndose en barreras arquitectónicas. Por ejemplo, cuando un automovilista obstruye una rampa de acceso, bloquea una parada de colectivos u ocupa un estacionamiento reservado que no le corresponde.

“Desde Acceso Ya investigamos y denunciamos las barreras arquitectónicas y los obstáculos físicos presentes en la Ciudad. También brindamos asesoramiento y patrocinio jurídico gratuito a toda persona que necesite llegar a la justicia con el fin de lograr el cumplimiento de las leyes de accesibilidad.Además, realizamos campañas de concientización ciudadana en espacios abiertos a la comunidad, a fin de lograr una mayor sensibilidad respecto a la problemática de la accesibilidad y el compromiso acerca de la importancia de contar con espacios accesibles para todos”, explica Macías.

Por su parte, Claudio Waisbord, presidente y fundador de la ONG, destacó: “El crecimiento del Rallydad ha sido increíble. En la primera edición éramos diez personas, en la siguiente siete y este año logramos reunir a más de un centenar. La repercusión que tiene es impresionante, se ha convertido en una pequeña institución de la Ciudad y se está empezando a replicar en el interior, así que lo viví con mucha emoción. Cuando veo esto, me doy cuenta de que la semilla está puesta”.

En cada recorrido, los participantes se topan con obstáculos como veredas en mal estado,rampas rotas, escuelas y otros edificios con escalonesque dificultan o directamente impiden el acceso de personas en silla de ruedas o con movilidad reducida, además de estaciones subte que poseen ascensoresque no funcionan con regularidad,lo que genera complicaciones y reclamos constantes.

 

Cómo conectarse:

Acceso Ya: www.accesoya.org.ar  // info@accesoya.org.ar // 115236-3360

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