Home Quienes Somos Contacto Issue Facebook Twitter Youtube
Tercer Sector Home
 
 
 
 
Secciones Noticias Responsabilidad Social Agenda Ediciones Anteriores Biblioteca Suscripcion
         
 
ULTIMAS NOTICIAS CARGADAS
Vivir sin documentos

Informe especial
Vivir sin documentos

Miles de personas en el país no cuentan con su DNI porque no fueron registrados al nacer. La falta de identificación implica no poder ir a la escuela, acceder a vacunas o a un trabajo en blanco. Ante la carencia de datos oficiales, la búsqueda de casos es compleja. Desde varias organizaciones trabajan para revertir esta realidad.  

Textos: Silvina Oranges

“Cuando tenga mi DNI, primero lo voy a besar bien y después voy a poner el teléfono a mi nombre”. “Te da vergüenza que te pidan el documento y no tenerlo. No podés mirar a la cara”. “Sentí que era una persona, no un animal. Eso es lo que se siente. Ser alguien en el mundo”. “Fui alguien por primera vez. Que te digan que no tenés documento, que no existís, es muy triste, muy doloroso”. 

Son elocuentes los testimonios de personas indocumentadas en el país o que acaban de recibir en sus manos el documento nacional de identidad (DNI) por primera vez en su vida.

En realidad, el término correcto para denominar a esta población debería ser “no registrados” ya que la problemática de la indocumentación tiene su origen en que no fueron inscriptos o registrados al nacer en el Registro Civil de su jurisdicción.

Al ser prácticamente invisibles para el Estado, es difícil contarlos, saber cuántos son con exactitud. De acuerdo con un informe del Barómetro de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) de 2011, que según sus autores no tuvo demasiada variación en la actualidad, el 1,6 por ciento de los niños y niñas entre 0 y 17 años nacidos en el país no cuenta con documento nacional de identidad (DNI), lo que equivale aproximadamente a 168 mil chicos. Según otras estimaciones privadas, las personas no registradas se ubican entre 300 y 500 mil. Si a esos números se le suman los ciudadanos extranjeros que residen en el país, las cifras ascienden mucho más.

Es que además de vulnerar su derecho a la identidad, los niños que no fueron anotados al nacer no existen para el Estado y, por lo tanto, no pueden ejercer sus derechos plenamente. La falta de documento implica ser invisibilizado para los informes y registros estatales, una situación que profundiza aún más las condiciones de exclusión y pobreza en las que generalmente estas poblaciones ya se encuentran.

 

El empoderamiento legal

El rol de la sociedad civil es clave para aunar esfuerzos y suplir la inacción del Estado. Tercer Sector consultó a referentes de organizaciones no gubernamentales que trazaron un panorama del trabajo de campo que realizan para buscar, una por una, a las personas que aún no cuentan con su documento de identidad.

Alejandra Martínez es la directora ejecutiva de la Fundación Microjusticia Argentina, que brinda patrocinio jurídico gratuito, empoderando legalmente a personas en situación de vulnerabilidad social y jurídica, educando y concientizando sobre derechos y obligaciones.

Junto a abogados voluntarios, una vez al mes van directamente al territorio en busca de las personas indocumentadas en distintas zonas del conurbano bonaerense, y las provincias de Salta y Jujuy. “Buscamos generar un vínculo de confianza con la gente que no tiene la información de que debe ver a un abogado para poder tramitarlo y analizamos cada caso en forma particular”, explica.

“Muchos ya están acostumbrados a vivir sin DNI, con lo cual se resignan a jamás obtener un calendario de vacunación, un título primario, un trabajo en blanco”, dice Martínez y aclara que “hay que distinguir los dos problemas: el no estar registrado, una cuestión que depende del distrito donde nació; y el tema de la documentación, que depende de Nación”. 

La directora de Microjusticia pondera los esfuerzos del gobierno anterior que, a través del Registro Nacional de las Personas (Renaper), recorre el país con camiones y camionetas para tramitar el documento, pero advierte que esta iniciativa “no sirve para aquellos que no tienen partida de nacimiento y no están inscriptos en ningún registro”.

Martínez deja un dato para la reflexión: Argentina es uno de los dos únicos países de Latinoamérica que judicializa la inscripción de ciudadanos no registrados. El otro es Guyana. En el resto de los países el trámite se realiza solo por vía administrativa.

Otro dato significativo es que, al necesitar demandar al Estado para iniciar el trámite judicial, “no los pueden patrocinar abogados del Estado sino privados que, por su misma situación de vulnerabilidad social, no pueden pagar”. Un contrasentido en sí mismo.

 

Cómo es el trámite hoy 

Cuando un niño nace en Argentina, el trámite de su inscripción debe realizarse dentro de los 40 días posteriores a su nacimiento en el Registro Civil correspondiente a su lugar, para, a continuación, ser registrado en una base de datos en el Renaper, que depende del ministerio del Interior. Este procedimiento es gratuito.

Pero, ¿qué ocurre cuando transcurren los 40 días del recién nacido y la inscripción no se realizó? En este caso, el registro se encuentra fuera de plazo legal y los padres pueden realizarla hasta los 12 años del niño, con dos testigos que acrediten el vínculo en el Registro Civil correspondiente al lugar de nacimiento. Pero, más allá de los 12 años, es un juez el que debe autorizar ese registro y este trámite judicial requiere de un abogado porque debe iniciarse ante la justicia civil competente, de acuerdo al domicilio del hospital donde se produjo el nacimiento.

La ampliación del plazo hasta los 12 años fue una medida del gobierno anterior que, con la creación de la Asignación Universal por Hijo (AUH), obligó a muchas familias a regularizar la situación documentaria de sus niños para poder acceder al beneficio. Eso representó un importante avance en materia de seguridad social al garantizar un ingreso destinado a sectores sociales en situación de vulnerabilidad, creando una serie de requisitos en materia educativa y sanitaria.

 

La clave: ir hacia la gente

Desde el Instituto Abierto para el Desarrollo y Estudio de las Políticas Públicas (Iadepp) –que realizó junto con la UCA y la organización El Urdimbre el informe de 2011– el director de programas, Jorge Alvarez, también destaca los esfuerzos de la anterior gestión estatal para solucionar este tema, pero señala que se hizo con un “alto desconocimiento de la problemática”.

“Esto no es sólo una cuestión administrativa sino que nos enfrentamos a un problema de otra naturaleza: la situación que padecen las personas que están afuera del sistema y que cuando quieren ingresar se encuentran con un alto nivel de burocratización. El Estado no les facilita el camino, no ayuda, no les explica”, lamenta.

Para Alvarez, “la clave es ir hacia la gente, calmarles la ansiedad” y relata el derrotero que cualquier mortal no registrado al nacer en Argentina debe seguir hasta obtener el preciado documento.

“Hay que demostrar judicialmente que no fue inscripto al nacer, descartar que no esté inscripto con otro nombre, demostrar que la masa corporal y el sexo presunto coinciden, lo que se obtienen con médicos legistas, huellas dactilares y constancias de hospitales. Pero estos trámites demoran, hacen ir y venir a la gente varias veces, hay paros, pasa el tiempo, la causa se archiva y hay que volver a empezar”, relata.

Desde hace unos meses, Iadepp –junto a otras organizaciones especializadas– lanzó la campaña “Indocumentados cero. No más ciudadanos invisibles”, que busca que el Estado agilice los procedimientos judiciales y administrativos para que las personas sin documento puedan acceder a su identidad legal.

 

La promesa del Gobierno

Desde el Ministerio del Interior, que encabeza Rogelio Frigerio, recogieron el guante y se está avanzando rápidamente en un anteproyecto de ley para establecer un régimen único, expeditivo, que ordenará todo el procedimiento en un solo paso.

Martín Scotto es abogado y a finales de los ’90, junto a un grupo de vecinos, refundó la asociación El Trapito en el barrio de La Boca, que se había disuelto a principios de esa década. Hoy es funcionario de la cartera de Interior y desde su nuevo cargo como Director Nacional de Relaciones con la Comunidad busca armar el rompecabezas y dar soluciones definitivas a la problemática de los indocumentados.

“En principio vamos a extender el plazo de 12 a 18 años para que se pueda hacer la inscripción sin necesidad de iniciar un trámite judicial, lo cual no va a resolver el problema definitivamente, pero va a facilitar las cosas”, explica Scotto en diálogo con Tercer Sector.

El funcionario explica que entre esta población sin documentos “hay dos grupos: los que nacieron en el interior del país y vivían en pueblos alejados del registro civil, que ahora han migrado a la ciudad o provincia de Buenos Aires, y los que nacieron en zonas de cordones suburbanos y que no se han inscripto por la problemática de la exclusión social”.

“La persona indocumentada es pobre por naturaleza y regularizar su situación implica trámites engorrosos y burocráticos que requieren viajar varias veces a su lugar de nacimiento para poder obtener los papeles y no tienen plata para hacerlo, situación que lleva a que abandonen el trámite”, cuenta.

Por eso, el Gobierno convocó a las ONG involucradas en el tema y, a través de un proceso de elaboración participativa de normas, se está trabajando en la reforma de la ley 26.413, que busca que el indocumentado “no requiera de patrocinio jurídico y que todo el diligenciamiento de la prueba la haga un juez, de forma gratuita para el interesado, y que todas las medidas probatorias sean ordenadas por el juzgado en un mismo acto”, explica Scotto.

“Hay un cambio de enfoque y somos optimistas”, se entusiasman desde las Organizaciones de la Sociedad Civil.

 

OPINION

Por el cambio en el proceso judicial

Por Martín Scotto *

En Argentina existen personas cuyo nacimiento no se encuentra inscripto en el Registro Civil. Son producto de la omisión de sus padres de inscribirlos en los plazos legales y de la ausencia del Estado, porque tal descuido es el resultado que genera la pobreza y la exclusión social. 

Forman parte de una masa silenciosa que se encuentra impedida de percibir los beneficios sociales, de tener un trabajo registrado y del ejercicio de los derechos de la ciudadanía, entre otros tantos trastornos cotidianos.

La actualLey Nº 26.413 y sus antecesoras establecieron plazos para anotar a los recién nacidos, pero si ello nunca sucede será un juez el que deba ordenar la inscripción, luego de un juicio que en la mayoría de los casos depara múltiples complicaciones.

El proceso judicial de inscripción tardía de nacimiento, necesario e irremplazable para evitar fraudes, se ha convertido, sin embargo, en el principal problema para regularizar una situación en la cual personas indocumentadas de todas las edades resultan ser nuevamente las víctimas.

Es por ello que resulta necesario reformular los procesos para que no sean eternos, quedando a cargo de los juzgados el impulso de oficio del expediente, la producción y diligenciamiento de las pruebas que se ordenen, y relevando al indocumentado de contar con el patrocinio jurídico de un abogado.

En esta línea se encuentra trabajando el Poder Ejecutivo Nacional a través de su iniciativa de Pobreza Cero que incluye próximamente la presentación de un proyecto de reforma normativa en tal sentido.

Director Nacional de Relaciones con la Comunidad del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda.Tuvo a su cargo el Programa Identidad de la Asociación El Trapito, del barrio de La Boca, hasta 2015.

 

Cómo conectarse

Fundación Microjusticia Argentina: www.microjusticia.org.ar

Instituto Abierto para el Desarrollo y Estudio de las Políticas Públicas: www.iadepp.org

Asociación El Trapito: www.eltrapito.org.ar

La Urdimbre: www.laurdimbre.com.ar

Dirección Nacional de Relaciones con la Comunidad: www.mininterior.gov.ar/asuntospoliticos/direccion-nacional-relaciones-comunidad.php




 
 
 
 
  04/2017 // Secretaría de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva
“Debemos pensar en qué mundo queremos vivir y cómo queremos hacerlo”
 
  04/2017 // Change.org
Debaten un programa de acompañamiento para adolescentes que egresan de hogares de cuidado
 
  04/2017 // Jujuy Noticias
Defensores del Pueblo elaboraron un protocolo de actuación para la búsqueda de personas
 
  04/2017 // Fundación Arcor
A leer hasta que se acabe el mundo
 
  04/2017 // Bernardo Kliksberg
Bernardo Kliksberg presenta su nuevo libro “Responsabilidad Social. Implicancias para la Justicia”
 
  04/2017 // Fundación Thomson Reuters
Fundación Thomson Reuters, TrustLaw, programa de asistencia legal global gratuita
 
 
LAN 2017
 
         
 
  Site-map
HOME  |   QUIENES SOMOS  |  CONTACTO  |  SUSCRIPCION
|  SECCION NOTAS Y ARTICULOS   |  NOTICIAS  |  RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIA (RSE)
|  AGENDA DEL MES   |   EDICIONES ANTERIORES  |  BIBLIOTECA / LIBROS DEL MES   | SUSCRIPCION A REVISTA IMPRESA
|  SUSCRIPCION A BOLETIN DIGITAL
Issue Facebook Twitter Youtube