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Con el objetivo de promover valores como el respeto y el compañerismo, desde 2013 Fútbol por la Amistad concentra en Rusia a jóvenes de todo el mundo. Vito Cestaro e Iván Casco, los embajadores argentinos en 2017.

Texto Lorena Varela.

La vida sana, además de valores como el compañerismo y el respeto a la diversidad, son algunos ejemplos de lo que los deportes siembran entre quienes los practican. Desde hace cuatro años, Fútbol por la Amistad promueve entre los más jóvenes los valores positivos que tiene el deporte más popular del planeta. Gazprom, la empresa rusa de gas natural más importante a nivel mundial, lleva adelante el proyecto en colaboración con la Fifa. Este año, los representantes de Argentina son Vito Cestaro, como periodista deportivo, e Iván Casco como jugador.

“Cuando comenzamos a pensar la mejor manera de dar protagonismo a valores como el respeto, la igualdad, la integración y la amistad, sentimos que el deporte, y el fútbol más precisamente, era el común denominador de todos los países. Por eso iniciamos este camino”, explica Gonzalo Herrera Morell, representante de Fútbol por la Amistad Argentina.

 

Encuentro global

Cada año se convoca a dos niños provenientes de 64 países. Uno de ellos es jugador y el otro cumple el rol de periodista. El objetivo es conocer a otros chicos, hacer amigos y compartir un campeonato mundial de Fútbol por la Amistad.

“El plan es sumar cada vez a más niños, pero la sede seguirá siendo Rusia, que es el país del organizador”, anticipa Herrera Morell a Tercer Sector.

“Estamos emocionados y contentos por este viaje a Rusia. Sabemos que es una responsabilidad muy grande ir a representar a nuestro país”, dice a su vez Iván Casco, arquero de San Lorenzo categoría 2004 y actual embajador argentino del Fútbol por la Amistad 2017. “Los argentinos amamos el fútbol y tenemos mucha fama de ser buenos amigos, son dos cosas que nos identifican. Nuestro objetivo es ir a conocer nueva gente y hacer amigos de todo el mundo. Vamos para pensar cuáles son las diferentes maneras que nosotros, los más chicos, tenemos para hacer entender a los más grandes que el fútbol es sobre todo hacer amigos y no violencia o egoísmo”, agrega.

“Hay chicos que vienen de países muy diferentes, con problemas, guerras, mucha violencia o pobreza. Esto, definitivamente, nos está enseñando a no tener prejuicios de ningún tipo y que cualquier persona que tenemos al lado puede ser nuestra amiga”, reflexiona Herrera Morell en medio del viaje a Rusia, país anfitrión de la Copa Mundial de la Fifa en 2018.

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