Compartir

Las acciones en favor de la salud femenina y la equidad de género ganan protagonismo en la RSE de muchas compañías. Aquí, ejemplos de cómo trabajan la temática puertas adentro de las empresas y de cómo lo hacen en beneficio de las comunidades.

 

Textos María Sol Abichain.

 

Hay quienes afirman, con muchas razones, que el empoderamiento de las mujeres y el replanteo de su rol dentro de la sociedad es la revolución más potente de los últimos años. Ningún actor de peso puede hacer oídos sordos a esta tendencia. Organismos multilaterales, ONG y empresas privadas trabajan codo a codo para lograr la igualdad en todos los ámbitos, especialmente en salud, donde se cristalizan algunas de las inequidades existentes entre los géneros.

En 2015, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) trazó los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible 2030 “para transformar nuestro mundo”. Tres fueron los ejes: erradicar la pobreza, solucionar el cambio climático y combatir la desigualdad y la injusticia. Este último punto incluye el crucial objetivo número 5, conseguir la igualdad de género. Si bien el respaldo de 193 Estados es fundamental para su cumplimiento, la alianza con el sector privado es estratégica y necesaria para lograrlo. Es por eso que la reciente adhesión de 16 empresas que operan en Argentina a los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres, elaborados por ONU Mujeres y el Pacto Global de las Naciones Unidas, es un hito en el país que invita a compartir y reforzar el compromiso de las firmas con esta temática.

Para lograr un verdadero empoderamiento de las mujeres es crucial el tercer principio propuesto por las ONU que invita a “velar por la salud, la seguridad y el bienestar de todos los trabajadores y trabajadoras”. Para poder abordarlo resulta indispensable repensar las concepciones de la salud pública: “Durante muchos años, la medicina enfocaba la salud desde una mirada masculina. Con la inclusión de la perspectiva de género, se ponen en evidencia las diferencias en los riesgos sanitarios y en las formas de presentación de las enfermedades entre ambos grupos, por lo que se definen los protocolos de actuación en función de estas características”, señala la doctora Alejandra Sánchez Cabezas, fundadora de Surcos Asociación Civil, una ONG que brega por la salud desde una perspectiva social y colaborativa, y agrega que “de acuerdo con la nueva visión del rol de las empresas, el mundo del trabajo debe velar por la salud de toda su población, considerando el bienestar de sus trabajadores, de la comunidad en la que está inserta y de toda su cadena de valor”.

En consonancia con estos principios, las empresas ya tienen en funcionamiento planes en sus áreas de RSE para promover la salud y el bienestar de las mujeres que dan vida a las organizaciones y a las que forman parte de las comunidades donde se desenvuelven. Mucho más que una tendencia pasajera, la temática se perfila como un pilar de los valores corporativos.

 

Mujeres y madres

Muchas ya comenzaron este camino generando propuestas que promueven una maternidad saludable y compatible con el desarrollo profesional de las mujeres. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebé y complementaria hasta los dos años o más. Es por eso que firmas como Holcim Argentina, General Motors, Sancor Seguros, Danone, Banco Comafi, Naranja y Sinteplast implementaron en sus edificios salas de lactancia destinadas a garantizar espacios cómodos e íntimos para las empleadas madres y sus hijos.

“La maternidad es una etapa crítica como punto de inflexión en la carrera de las mujeres y en general no encontramos las condiciones y el contexto favorables en las empresas para que nos impulsen a tomar la decisión de ser madres”, explica Débora Gelpi, Directora de RRHH de Holcim Argentina y agrega que “si las compañías demostramos con acciones concretas y beneficios específicos que valoramos este momento en la vida de nuestras colaboradoras, fidelizamos a nuestro equipo de mujeres y atraemos a otras que puedan sumarse a futuro a nuestra organización”.

Por su parte, Enso Olocco, Gerente de RRPP y Publicidad del Grupo Sancor Seguros, comenta que estas acciones “fortalecen la conciliación trabajo-familia ya que la lactancia es un período fundamental en el desarrollo de los hijos de nuestras empleadas”. Por este motivo, pusieron en acción el Programa Pro Lactancia, que incluye, además de los lactarios, campañas de comunicación y concientización sobre la importancia de la lactancia materna.

Sinteplast y Naranja siguen la misma línea pero sumaron una hora adicional a la hora fijada por la Ley. “Con Mamás en Acción añadimos una hora hasta que el bebé cumpla 9 meses para que una vez finalizada la licencia, las madres pueden estar más tiempo con sus hijos. También impulsamos Mamá en Acción Te Espera en Casa, que permite a los colaboradores contar con 30 días adicionales a la licencia legal para acompañar a su hijo prematuro”, cuenta Marina Córdoba, Manager de Relaciones Humanas de Naranja.

Otra de las políticas implementadas por las empresas Holcim, Danone, Naranja y General Motors Mercosur para fomentar la maternidad entre sus colaboradoras es el “Soft Landing” o “Jornada Reducida” que permite que “las mamás que regresan de su licencia por maternidad puedan reincorporarse a sus labores de manera gradual con jornadas reducidas de trabajo a lo largo del primer año del bebé”, explica Carina Cárdenas, Líder de Responsabilidad Corporativa y Sustentabilidad de General Motors Mercosur.

 

Por la equidad

Espacios de reflexión y acompañamiento, campañas de promoción de la salud con foco en las mujeres y capacitaciones en prevención de la violencia de género son muestras de cómo se puede fomentar la salud femenina dentro de las compañías.

El programa “Alza la Voz” de la Fundación Avon busca erradicar la violencia hacia las mujeres y en el marco de su acciones elaboró “un Protocolo y Licencia por Violencia de Género para empoderar, brindar acompañamiento y seguridad laboral a las empleadas en situación de violencia”, detalla Florencia Yanuzzio, Directora Ejecutiva de Fundación Avon. Las colaboradoras pueden acceder a una licencia de 10 días hábiles, continuos, discontinuos o renovables, y como parte de la implementación del protocolo se capacitó en la temática a líderes de sus oficinas para que puedan adquirir herramientas “para una escucha activa, sin prejuicios y respetando su autonomía”.

Débora Gelpi, Directora de RRHH de Holcim Argentina, cuenta que lanzaron el Taller de Mujer y Balance, un espacio de reflexión para las empleadas de la compañía. En sintonía, General Motors creó “Grupo de Afinidad de Mujeres” que busca incentivar el respeto por la diversidad, facilitar la inclusión y eliminar barreras de productividad.

 

Hacia las comunidades

No sólo puertas adentro las compañías pueden aportar a la salud de las mujeres. Muchas también tienen propuestas para la comunidad en general, ya sea desde una perspectiva médica o generando conciencia sobre temáticas afines.

Kimberly-Clark apoya hace más de 10 años, junto a la Municipalidad de Pilar, La Posta Sanitaria Las Lilas, un proyecto de promoción social de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral que busca mejorar la salud de la población de los Barrios Las Lilas y Monterrey de Derqui. “Además de brindar atención médica, realizamos talleres con foco en la mujer y un relevamiento puerta a puerta para identificar problemas presentes en la comunidad y luego ofrecer actividades de promoción de la salud”, cuenta Fernando Hofmann, Director de Asuntos Legales & Corporativos de Kimberly-Clark región Austral.

Actualmente, La Posta Sanitaria Las Lilas atiende a más de 1.569 familias y en sus talleres, además de capacitar, fomentan la interacción y empoderamiento de las mujeres: “Nuestras acciones tienen sentido cuando una embarazada nos agradece haber aclarado sus dudas para continuar con su embarazo y nos trae al equipo su beba recién nacida”, expresa la Dra. Claudia Lascano, Directora en la Posta Las Lilas y Docente Adjunta en Facultad de Ciencias Biomédicas de las Materias Relación Médico Paciente y Atención Médica Primaria.

 

Acción y prevención

Fundación Avon lanzó en el año 1999, junto a Lalcec (Liga Argentina de Lucha Contra El Cáncer), el Instituto Nacional del Cáncer y la Sociedad Argentina de Mastología, el Mamógrafo Móvil, con el objetivo de prevenir el cáncer de mama. “Realizamos más de 134.000 mamografías gratuitas a mujeres en edad de riesgo y sin acceso a dicho estudio, y recorrimos más de 216.000 kilómetros en distintas provincias de Argentina”, rememora Florencia Yanuzzio, Directora Ejecutiva de Fundación Avon, y agrega que “el Mamógrafo Móvil hizo posible que más de 2.500 mujeres que creían estar sanas fueran diagnosticadas a tiempo, recibiendo un tratamiento y seguimiento personalizados que les permitió salvar sus vidas”. Además organizan la Caminata-Carrera Avon para Ganarle al Cáncer de Mama, en más de 50 países, con el propósito de crear conciencia sobre la detección tempana de la enfermedad.

El programa Conexión Salud y el Mami (Móvil de Atención Materno Infantil) de Philips tiene como objetivo generar un diálogo, diagnóstico y recomendaciones que apunten a mejorar la vida de madres y recién nacidos. Con el apoyo de Fundalam, Osde y con el aval del Ministerio de Desarrollo Social Nacional, la unidad itinerante Mami recorre el país y “junto con profesionales de la salud, ofrece a madres, recién nacidos y lactantes actividades relacionadas al cuidado materno infantil y a la lactancia materna”, explica Pablo Norese, Director de Marketing para Philips South Latam, y afirma que las comunidades a las cuales llevan asistencia no son seleccionadas al azar, “lo hacemos en base a necesidades reales reportadas a los ministerios y hospitales”.

Por otra parte, la marca Dove lanzó la campaña Legado, un video documental que busca concientizar sobre el impacto que tendrán las próximas generaciones de mujeres si no se modifican las formas en la que se concibe la belleza. “Desde hace 5 años la marca viene trabajando la autoestima en su programa ‘Dove Proyecto para la Autoestima’”, comenta Renata Rodriguez, Brand manager Dove Deodorants & Masterbrand, y cuenta que  la iniciativa “surgió a raíz de un estudio que demostró que solo el 3 por ciento de las mujeres argentinas se consideran lindas”. Legado se centra en la influencia de las mamás y el efecto directo de sus sentimientos acerca de la belleza, tanto positivos como negativos, sobre sus hijas.

En línea con las acciones orientadas a promover la salud, LÓreal impulsa la campaña Lipikar Familias, el programa de la marca La Roche-Posay que apunta a mejorar la calidad de vida de mujeres y familias que conviven con la dermatitis atópica, enfermedad que se caracteriza por una inflamación crónica de la piel. Más de 100 familias que sufren este problema día a día recibirán asesoramiento y contención de especialistas y dermatólogos, más el tratamiento gratuito para acompañarlos a convivir mejor con esa condición.

Por su parte, Farmacity, en alianza con Unicef, acompaña el proyecto de Maternidades Seguras y Centradas en la Familia (Mscf), con foco en las Residencias para Madres. Mediante la campaña de recaudación de fondos llamada “Simplemente por los niños” contribuye con la reducción de la mortalidad infantil a través del fortalecimiento de las residencias para madres ubicadas en maternidades públicas adherentes a Mscf.

¿Puede el sector privado colaborar con la salud de las mujeres? Luego de este repaso por distintas experiencias, queda en evidencia que cuando las compañías enarbolan una causa, generan alianzas con otros actores, públicos o sociales, y mantienen un trabajo sostenido en el tiempo, pueden alcanzar grandes resultados tanto para las sociedades como para ellas mismas.

 

OPINIÓN

Los principios para el empoderamiento de las mujeres. Por Alejandra García *

Cada año se producen en el mundo 270 millones de accidentes laborales, 160 millones de enfermedades profesionales y más de 2 millones de muertes relacionadas con el trabajo. Las mujeres y los hombres tienen experiencias diferentes en lo que respecta a la salud y la seguridad en el trabajo: se enfrentan a distintos riesgos y problemas de salud, responden de forma diferente ante su situación laboral, tienen diferentes obligaciones familiares no remuneradas y tienen distintas experiencias en lo que atañe a las medidas preventivas y de respuestas (por ejemplo, formación, indemnización).

Es justamente al observar esas desigualdades estructurales de género en el mercado laboral que surgen los principios para el empoderamiento de las mujeres, para marcar líneas de acción que tiendan a reducirlas. Éstos son una potente herramienta que las empresas deben incorporar en toda su cadena de valor para alcanzar las metas de desarrollo sostenible 2030 de la ONU.

En términos de compromisos, de convenciones internacionales, pactos y leyes, la temática está muy avanzada y visibilizada. Sin embargo, el gran desafío es hacerlos efectivos en la práctica, tanto de las empresas como de los Estados. Las líneas están marcadas, ¡es hora de nutrirlas de contenido y acciones para poder lograr las metas!

* Especialista de Género – Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

No hay comentarios

Dejar una respuesta