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Enclavada a los pies del cerro Champaquí, en el valle cordobés de Traslasierra, la Biblioteca Popular Villa de las Rosas es un espacio cultural que desde hace más de 17 años se sostiene y desarrolla con el empuje de la comunidad.

 

Texto Lorena Varela.

Como en un cuento, en Villa de las Rosas una flor diferente desplegó sus pétalos el 11 de agosto de 1999, cuando por iniciativa de un funcionario municipal y de un grupo de vecinos de esa localidad cordobesa abrió sus puertas la Biblioteca Popular en un antiguo depósito. Hoy la cultura florece cada día en ese espacio, donde funciona una revista, se dictan talleres y es posible desarrollar múltiples actividades gracias al trabajo de los voluntarios y el aporte económico de sus 250 socios.

“Esporádicamente se recibe un subsidio del Fondo Nacional de las Artes y alguno extraordinario de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip). El trabajo de los voluntarios sostiene la atención al público y la tarea de la Comisión Directiva también es ad honórem”, detalla el bibliotecario Lucas Cedriani.

La revista de la Biblioteca Popular Villa de las Rosas se llama Buceando Letras y nació en 2015, de la mano de la comunicadora social Solange González. “La Comisión Directiva acompaña el proceso de edición de la revista, respetando o debatiendo las propuestas de los adolescentes y jóvenes que participan de la redacción, el armado y la distribución. En este momento, vamos por el número 5”, agrega Cedriani.

 

Vecinos en acción

Con paciencia y dedicación, los vecinos reciclaron un depósito que antiguamente era propiedad de una empresa tabacalera hasta transformarlo en un espacio cultural donde la presencia y el aroma de los rosales son una característica distintiva, como en el resto de los rincones de Villa de las Rosas.

En los últimos diez años, la población de la localidad situada en el valle de Traslasierra creció notoriamente, principalmente por la emigración proveniente de grandes ciudades, lo que hizo que se diversificara el perfil de los usuarios de la biblioteca. “El trabajo con los colegios y la diversidad de propuestas: libros, juegos, internet, trámites ciudadanos y muestras, abren el espacio más allá de la cultura de origen”, dice el bibliotecario.

Una o dos veces al año, la biblioteca gana las calles y se realizan sueltas de libros en lugares de paso, como por ejemplo, veredas o plazas. Cedriani destaca que, de esta forma, distintas obras “llegan a un público que no las buscaba, se sorprende por ver los libros ahí y poder llevarlos sin costo ni trámite alguno”.

Para convertirse en socio, basta con registrarse y aportar una cuota mensual de 25 pesos. “En caso de ser socios turistas, se pide lo mismo más un depósito que se devuelve cuando concluye el servicio”, agrega el bibliotecario.

 

Cómo conectarse: Facebook: Biblioteca Popular Villa de las Rosas

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